Grandes bancos mundiales envueltos en trama de delitos financieros. Mencionan a Manafort quien se reunió con Moreno para expulsar a Assange

Una extensa investigación internacional muestra cómo el dinero sucio es movido de un lado a otro con ayuda de bancos.

A primera vista, la transferencia de dinero sucio no parece ser una amenaza inmediata para las personas. Pero las consecuencias son de gran alcance cuando los narcotraficantes, contrabandistas y estafadores desvían sus ganancias ilegales burlando a las autoridades, cuando los corruptos jefes de industrias aumentan sus activos mal habidos y consolidan su influencia, con la ayuda del sistema bancario.

En el 2018 el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, habló con Paul Manafort, exjefe de campaña de Donald Trump, sobre su intención de retirar a Julian Assange de la embajada ecuatoriana en Londres, un portavoz de Manafort confirmó. 

Las complejas rutas de dos billones de dólares

En 2019, una gran cantidad de datos financieros secretos se filtró a la empresa de medios estadounidense BuzzFeed News, la cual compartió la información con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). En los últimos 16 meses, 400 periodistas de 88 países evaluaron los datos filtrados: entrevistaron a las víctimas e investigadores, buscaron en los archivos y obtuvieron acceso a estos. Sus informes y reportajes se empezaron a publicar este domingo y arrojan luz sobre las complejas rutas que tomaron cerca de dos billones de dólares en maniobradas alrededor del mundo.

La recopilación de datos filtrados proviene del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y consiste en los denominados “informes de actividades sospechosas” (RAS, por su siglas en inglés). Estos son informes sobre actividades sospechosas que los propios bancos deben preparar y presentar ante el Departamento del Tesoro estadounidense.

El ICIJ, BuzzFeed News y sus socios en distintos medios de comunicación han revisado más de 2.100 RAS que las instituciones financieras habían enviado a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN). Durante su investigación, el equipo del ICIJ, que incluye al periodista Pelin Ünker de Deutsche Welle, tuvo acceso a otros 17.600 registros relacionados con instituciones financieras.

Dichos RAS, mensajes compactos llenos de detalles técnicos, son los documentos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos más detallados que se han filtrado a terceros, en los cuales se revelan pagos sospechosos hechos por los principales bancos, incluyendo Deutsche Bank, HSBC, JP Morgan y Barclays.

El fracaso de los bancos

“Los criminales no lavan el dinero personalmente. Los bancos juegan un papel muy importante, porque brindan el sistema por el cual este dinero es transportado desde su país de origen a un lugar bonito y seguro”, explica Graham Barrow, experto en la detección de lavado de dinero. “En última instancia, todos pagamos el precio, porque ese dinero proviene de nuestros impuestos y contribuciones”, agrega Barrow, quien también trabajó para Deutsche Bank y HSBC.

Los RAS no prueban necesariamente una actividad ilegal. Inicialmente, sólo reflejan el punto de vista de los responsables de monitorear las transacciones financieras en los bancos. Estos informan de las transacciones que muestran signos de malas prácticas financieras o que involucran a clientes que tienen un perfil de riesgo y que ya han entrado en conflicto con la ley.

La FinCEN exige que todos los bancos que operan en EE.UU. presenten los informes de transacciones sospechosas si tienen motivos para creer que una transacción puede violar la ley. El incumplimiento de la presentación de los informes podría resultar en multas y sanciones.

Según BuzzFeed, los investigadores de la FinCEN recibieron más de dos millones de RAS sólo el año pasado. Entre 2011 y 2017, hubo más de doce millones de informes de actividades sospechosas. La investigación periodística del ICIJ reveló que los grandes bancos manejaban más de 2 billones de dólares en transacciones que ellos mismos reportaron posteriormente como sospechosas. En otras palabras, los bancos presentaron sus informes de actividades sospechosas después de haber cobrado la tarifa de transacción.

La mayoría de los RAS en los archivos de la FinCEN procedían de un pequeño número de grandes bancos: Deutsche Bank (982), Bank of New York Mellon (325), Standard Chartered Bank (232), JP Morgan (107), Barclays (104) y HSBC (73). Juntos, estos bancos presentaron más del 85 por ciento de todos los RAS encontrados en los documentos filtrados.

FinCEN condena la filtración

Por su parte, la FinCEN se negó a responder preguntas específicas sobre el contenido de los RAS, pero sí expresó su desaprobación por la fuga de datos. Jimmy Kirby, jefe del departamento jurídico de la FinCEN, dijo por escrito a BuzzFeed News que “la divulgación no autorizada de los RAS puede obstaculizar las investigaciones en curso o futuras investigaciones sobre la información contenida en los informes”. La filtración de documentos “permite a los agentes criminales eliminar las pruebas pertinentes a medida que se enteran de una investigación o posibles investigaciones”. Además, “ponen en peligro la integridad física de los testigos y las víctimas”.

Kirby también declaró que “esas revelaciones no autorizadas” tienen un “efecto disuasorio” en las instituciones financieras que presentan estos informes. Es posible que estén menos dispuestos a proporcionar información jurídica a la FinCEN en el futuro por temor a que también sea revelada “ilegalmente”.

Grandes nombres de la política

Paul Manafort es una de las personalidades del mundo de la política que aparecen en los documentos que se han difundido. El exdirector de campaña de Donald Trump fue condenado en marzo de 2019 a más de siete años de prisión por fraude y evasión fiscal. JPMorgan Chase declaró que el banco siguió transfiriendo dinero entre Manafort y sus empresas ficticias hasta septiembre de 2017, mucho después de que se hicieran públicas sus turbias relaciones con los políticos prorrusos de Ucrania y alimentaran las sospechas de lavado de dinero.

Sin embargo, no siempre es tan obvio como en el caso de Manafort. A veces son los familiares quienes hacen las transacciones sospechosas, como en el caso del exvicepresidente nigeriano Atiku Abubakar, quien fue acusado hace años por un comité del Senado de Nigeria de haber desviado más de 100 millones de dólares de un fondo de desarrollo petrolero.

A la red de investigación de los archivos de la FinCEN se han sumado diarios como Le Monde (Francia), The Indian Express (India), El Espectador/CONNECTAS (Colombia), Armando.info (Venezuela) y Premium Times (Nigeria). También participaron estaciones de televisión como ABC (Australia), BBC (Reino Unido), NBC (EE.UU.) o NDR y WDR (Alemania). Otros medios involucrados son La Nación, Perfil e Infobae de Argentina y la Revista Piauí, Época y Poder 360 de Brasil. Hasta el momento, el propio BuzzFeed News no ha revelado la fuente de la fuga de datos que compartió con el ICIJ.

Trabajo en Cooperación con Will Fitzgibbon, Emilia Diaz-Struck y distintos colegas de ICIJ.

Con información de Deutsche Welle

Lenín Moreno habló con Manafort sobre expulsar a Assange de la embajada de Ecuador en Londres CNN

Washington (CNN) — El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, habló con Paul Manafort, exjefe de campaña de Donald Trump, sobre su intención de retirar a Julian Assange de la embajada ecuatoriana en Londres, un portavoz de Manafort confirmó el lunes. 

«Cuando el señor Manafort se reunió con el presidente Moreno de Ecuador para discutir el Fondo de Desarrollo de China, el presidente mencionó al señor Manafort su intención de retirar a Julian Assange de la embajada de Ecuador», dijo a CNN Jason Maloni, un portavoz de Manafort, en un comunicado.

«El señor Manafort escuchó, pero no hizo promesas, ya que esto era secundario a los propósitos de la reunión», dijo Maloni en el comunicado. «No hubo menciones sobre Rusia durante la reunión».

The New York Times, citando a tres personas conocedoras de las conversaciones, reportó primero que el presidente Moreno y sus asesores expresaron su deseo de que Assange abandonara la embajada, en al menos dos reuniones con Manafort, a cambio de concesiones por parte de Estados Unidos como el alivio de la deuda. Assange ha estado oculto en la embajada de Ecuador desde 2012.

Durante las reuniones, que tuvieron lugar a mediados de mayo de 2017 en Ecuador,  se reporta que Manafort sugirió que podría ayudar a lograr un acuerdo que incluiría la entrega de Assange a Estados Unidos, dijeron las fuentes a The New York Times.

Al final, no hubo acuerdo con Ecuador, reporta el diario. No existe evidencia de que Manafort estuviera trabajando con el presidente Donald Trump u otros funcionarios de su administración, de acuerdo con el diario.

Manafort viajó a Ecuador principalmente para ver si podía ganar una gran comisión por negociar un acuerdo por el que China invertiría en el sistema eléctrico ecuatoriano, reporta el diario. Manafort enfrentaba una creciente deuda y necesitaba pagar algunas facturas legales, de acuerdo con The New York Times.

Carl Bernstein de CNN reportó la semana pasada que el equipo del fiscal especial Robert Mueller había estado investigando una reunión entre Manafort y Moreno en 2017 y que había preguntado si se había hablado sobre WikiLeaks o Assange durante dicho encuentro, de acuerdo con una fuente con conocimiento del asunto.

La oficina de Mueller considera presentar más cargos contra Manafort, luego de haber acusado al exjefe de campaña de Trump de violar un acuerdo para cooperar con los fiscales.

Manafort se declaró culpable a principios de este año de dos cargos de conspiración y manipulación de testigos, además de admitir públicamente que cometió crímenes financieros y de cabildeo.

Por separado, fue hallado culpable por un jurado en Virginia de ocho cargos de fraude fiscal relacionados con sus ingresos por cabildeo en Ucrania.

No existe evidencia de que las reuniones entre Manafort y Moreno fueran motivadas por el involucramiento de WikiLeaks para colaborar en el esfuerzo con el fin de ayudar a que Trump ganara las elecciones presidenciales de 2016, de acuerdo con The New York Times.

Evan Perez, Marshall Cohen y Katelyn Polantz de CNN contribuyeron con este reporte

Con información de CNN / Confirmado.net

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