El desempleo y el covid-19 van de la mano en Ecuador

Según estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en junio el 13,3 por ciento de la población económicamente activa de Ecuador estuvo desempleada, la tasa más alta registrada desde 2007.

Cuando Joaquín Chiquito llegó a la capital del Ecuador hace dos años desde su natal Riobamba (centro), lo hizo cargado de ilusiones; sin embargo, las oportunidades de trabajo le han sido esquivas y ahora son casi nulas.

“Vengo todos los días a esta esquina; salgo tempranito de la casa y trato de venir caminando para ahorrar los centavitos, pero no hay trabajo; todos los días le ruego a Dios que salga una chauchita (algún trabajo por hora), pero está todo tan difícil”, cuenta Chiquito a Sputnik.

Chiquito acude todos los días a la avenida de los Granados, en el centro norte de Quito, en donde se concentran desempleados en busca de que alguien contrate servicios de albañilería, electricidad, plomería para cambiar una llave de agua, arreglar goteras en techos, humedad en paredes, cambiar bombillas de luz, arreglar problemas de fugas de agua.

El trayecto a pie desde su casa, ubicada al norte, hasta la Avenida Granados, le toma una hora y media, pero ahorrarse los 25 centavos de dólar que cuesta el transporte urbano es importante para este plomero de 28 años.

Sobre todo en el último mes, que no ha logrado una sola obra, y de momento sobrevive gracias a la venta de empanadas que hace su esposa, de 25 años, cerca del sitio donde alquilan dos cuartos y un baño.

Al igual que Chiquito, decenas de personas acuden todos los días a la Avenida Granados; para hacer más llevadera la espera hay quienes juegan cartas, quienes cuentan chistes, o quienes oyen una pequeña radio tan vieja como sus esperanzas de lograr que los contraten.

Cuando un carro para todos corren para ofrecer sus servicios; muy pocos tienen suerte y son contratados para una obra pequeña; la mayoría sigue esperando.

UN MILLON DE DESEMPLEADOS

Según estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en junio el 13,3 por ciento de la población económicamente activa de Ecuador estuvo desempleada, la tasa más alta registrada desde 2007.

Se trata de un millón de ecuatorianos y ecuatorianas sin trabajo, un incremento sustancial frente a los 366.000 registrados en junio de 2019.

El incremento del desempleo, según el ministro de trabajo, Andrés Isch, obedece al impacto económico del covid-19.

REINVENTARSE PARA SOBREVIVIR

Las mujeres llevan la peor parte, ya que, siempre según las estadísticas oficiales, alcanzan el 15,7 por ciento, más que el total nacional.

María Araujo sabe del impacto del covid-19: “hasta mayo trabajé en una aseguradora, pero debido a la crisis fui despedida; con la liquidación compré una batidora semi profesional, moldes, espátulas y otras cosas para aprovechar mi habilidad con los pasteles y poder generar algo para sobrevivir mientras mejora la situación, dice a Sputnik.

Mientras consigue un trabajo estable, Araujo vende pasteles y otros productos de repostería, que los hace bajo pedido y con entrega a domicilio.

También compra frutas y vegetales a una amiga que tiene una finca y los revende.

“Hay que buscar la manera de sobrevivir; siempre estoy pensando qué puedo vender, qué novedad puedo ofrecer”, agrega.

POCOS CON EMPLEO ADECUADO

Los datos oficiales dan cuenta también que como consecuencia de la pandemia el denominado empleo adecuado en Ecuador se redujo drásticamente.

Se considera empleo adecuado a aquel en el que se trabaja 40 horas a la semana, se goza de seguridad social y se percibe un salario superior al mínimo, que es de 400 dólares por mes.

Al cierre del primer semestre de 2020, el empleo adecuado en Ecuador se ubicó en 16,7 por ciento, 21 puntos porcentuales por debajo de lo registrado en el mismo período de 2019.

Se estima que entre junio de 2019 y junio de 2020, cerca de 1,8 millones de ecuatorianos perdieron un empleo adecuado, y al momento más de cinco millones de personas no lo tienen.

JOVENES TAMBIEN AFECTADOS

Si bien el desempleo golpea a todos, los jóvenes están entre los más afectados.

De acuerdo con datos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), hasta junio, el 40 por ciento de desafiliaciones a la seguridad social afectó a personas de entre 21 y 30 años y el 24 por ciento a personas de entre 31 y 40 años.

Cifras del Ministerio de Trabajo dan cuenta de que alrededor de 70.165 personas de 25 años o menos quedaron desempleadas entre marzo y julio pasados.

Entre estadísticas oficiales, caminatas diarias y la esperanza que sigue latente, Chiquito corre detrás de un auto, cuyo conductor pide por la ventanilla un plomero.

El lunes tampoco tuvo suerte, le ganó un compañero de penurias, que irá a cambiar la mezcladora de una cocina a un barrio residencial cercano a la avenida Granados, por lo que le pagarán 35 dólares, que le durarán al menos para toda la semana.

Con información de Agencia Sputnik – Mercedes Alvaro

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