Pablo Celi, el Contralor que no es Contralor (O) – Ramiro Aguilar Torres

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Pablo Celi al momento que fue notificado de su destitución.

Desde el 2 de junio del 2017, Pablo Celi de la Torre dice que es el Contralor General del Estado Subrogante; y en tal calidad, se ha saltado, a la torera, el concurso para ocupar el puesto que dice tener; y la posesión en la Asamblea Nacional, que no se produjo jamás.

¿El 2 de junio del 2017 Pablo Celi era el Contralor Subrogante?

Vamos a revisar los hechos. Pablo Celi de la Torre se encontraba con licencia sin remuneración desde el 31 de mayo de 2017 hasta el 2 de junio de 2017; y con vacaciones autorizadas desde el 5 de junio hasta el 9 de junio de 2017.

Desde el 31 de mayo de 2017, quien se encontraba subrogando el cargo de Contralor General del Estado era el abogado Daniel Fernández de Córdova (Director de Responsabilidades) y de Sub Contralora General del Estado la ingeniera Miriam Cañar (Directora de Auditoria de Administración Central).

Después de que la Fiscalía allanara la casa de Carlos Pólit, Contralor General del Estado titular, Pablo Celi de la Torre se reincorporó a la Contraloría General del Estado el viernes 2 de junio de 2017. Pero esa mañana ocurrió un hecho significativo: Mediante acción de personal Nº 913 suscrita por el Contralor Carlos Pólit, se cesa en funciones a Pablo Celi de la Torre como Sub Contralor General del Estado (acto que se notificó a  Celi conforme la razón de citación suscrita por: Abg. Adrián Bustos Agila en calidad de Secretario General, Abg. Ligia María Cobo en calidad de Directora de Talento Humano de la CGE, Abg. Andrea Aguayza  y abogado Taype todos funcionarios de la CGE) (hechos verificados con el video que es de conocimiento público).

El mismo viernes 2 de junio de 2017, mediante acción de personal Nº 914 suscrita por Carlos Pólit el 25 de mayo de 2017, con vigencia 2 de junio de 2017, se nombró como Sub Contralora General del Estado a la doctora Sabett Chaumon. 

Aproximadamente a las siete de la noche de aquel día, ingresó la Policía a la Contraloría General del Estado con la única finalidad de reconocer a Pablo Celi de la Torre como Contralor Subrogante.  No obstante, en los fríos hechos, al momento en que ingresó la Policía Nacional a la Contraloría a reconocer de facto a Celi como Contralor General del Estado Subrogante, él ya no lo era.

Todo lo demás es historia conocida

El Consejo de Participación Ciudadana Transitorio, presidido por Julio César Trujillo, no convocó a concurso para llenar la vacante dejada por Pólit; y lo que es más grave, resolvió que el Contralor Subrogante se quedara a terminar el período del titular. Trujillo se olvidó que Celi de la Torre había sido designado por Pólit como Sub Contralor a dedo, sin ningún concurso; de manera que quien en la actualidad ocupa la Contraloría General del Estado, carece totalmente de legitimidad.

Desde el 2 de junio de 2017, Pablo Celi de la Torre ha sido un agente político antidemocrático. Y la entidad desde la que opera ha emitido informes con indicios de responsabilidad penal como en línea de fábrica. Hay ex funcionarios públicos a los que la Contraloría General del Estado, en claro afán persecutorio, ha iniciado exámenes especiales por decenas. 

Pablo Celi de la Torre, el personaje funcional; el mimado de los medios de comunicación corporativos fue durante años el Sub Contralor de Carlos Pólit; pero de eso ya nadie se acuerda. Le han sido perdonados todos sus pecados como segundo a bordo de Pólit.

Sin embargo, Celi de la Torre tiene un sobrino de nombre Raúl que trabajó con él en la Contraloría, que se encuentra procesado en los Estados Unidos por corrupción y lavado de activos. Tiene un hermano que es tema de conversación obligado de todo aquel que tiene problemas en la Contraloría. Además, Pablo Celi firmó un contrato con Daniel Salcedo cuando, meses antes, la propia Contraloría le estableció indicios de responsabilidad penal. En fin, el pecador siguió pecando.

Solo un país carente totalmente de institucionalidad y de respeto por sí mismo puede tener a un hombre de estas dimensiones como Contralor General del Estado Subrogante. Y solo en una democracia enferma, ese mismo personaje puede llegar a la audacia de querer imponer al Consejo Nacional Electoral su voluntad respecto de cuál movimiento o partido político debe participar en las elecciones del 2021 y cuál no.

¿Los actos de Celi en la Contraloría son nulos?

La verdad es que el Derecho no debería plantearse estas preguntas porque provienen de circunstancias tan anómalas que un buen legislador las juzgaría inverosímiles. Pero no es la primera vez que ocurre. Cuando en el Ecuador se daban los golpes de Estado militares en el siglo XIX y XX, el gobierno de facto emitía decretos Supremos (ya que en dictadura no hay Congreso y por ende no hay procedimiento legislativo) con efecto de Ley. La cuestión siempre fue: ¿las normas emitidas por una dictadura son válidas una vez que vuelve la democracia? A veces nos hacíamos los locos y simplemente la vida seguía sin que la cosa importara; otras veces, como en 1979, la Cámara Nacional de Representantes (Congreso) terminó validando expresamente lo normado por la dictadura.

Me imagino que algo similar habrá que hacer cuando se designe un Contralor General del Estado titular y legítimo. Una resolución validando lo hecho por Celi de la Torre, Contralor de facto de la República del Ecuador, salvo lo que sea absolutamente invalidable como lo que ha hecho invadiendo otras funciones del Estado.  

Pensar en otra cosa sería generar un caos en torno a los actos administrativos y resoluciones expedidas por la Contraloría en estos años.

Como se puede apreciar, urge que se abra el concurso para designar Contralor General del Estado titular. Obviamente, Celi deberá responder de su ilegitimidad ante la justicia, téngalo por seguro.  Mantener a Celi en la Contraloría es impresentable y peligroso.

Artículo publicado por radio La Calle

Confirmado.net

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