La hora del fascismo en Ecuador. (O) El Vengador

Tres años culpando al gobierno anterior de todos los males, entre ellos calificándolo de corrupto a través de la Lawfare. Reflejando más bien que este gobierno y todos sus aliados han sido los corruptos. Uso abusivo e inconstitucional del estado de excepción “por el bien del pueblo”, que conduce a la represión y al terrorismo de estado. Desde la última dictadura no tuvimos un estado de excepción tan prolongado.

La Constitución del Ecuador proclama al País con un Sistema de Gobierno Presidencial, con una clara separación de poderes; y garantiza la libertad de expresión, conciencia, participación política.

Entre los años 2007 y 2017 el movimiento político Alianza País en esa época, liderado por Rafael Correa, participó en 13 elecciones consecutivas, logrando importantes resultados a nivel nacional y seccional. Incluso en el 2017 patrocinó la participación del actual presidente Lenin Moreno, quien dio un giro de 180° al migrar ideológicamente desde la izquierda hacia la derecha.

Este viaje político se caracterizó en lo administrativo por imponer una estrategia de medidas políticas y económicas que favorecen a los grupos empresariales, exportadores y banqueros; en deterioro de la calidad de vida de los campesinos, trabajadores, empleados públicos, estudiantes.

Y desde el punto de vista ideológico, el gobierno asume un discurso y una actitud que se enmarca en el fascismo al intentar destruir justamente por odio ideológico a la corriente política afín a Rafael Correa.

La democracia se basa en la participación de movimientos y partidos políticos en elecciones libres. El fascismo suprime la discrepancia política.

¿Por qué no permitir el juego democrático? ¿Por qué no permitir que las elecciones libres determinen si el País quiere o no un proyecto político?

Los fascistas ecuatorianos se creen dueños de la verdad. El que no piensa como ellos, es su enemigo. No admiten adversarios en la arena política. Su discurso es solo de odio. Desde la oposición la democracia es su verbo. Pero desde el poder, (usufructuado, por cierto) les fastidia el ejercicio de la democracia y se vuelven intolerables. Evitan la aplicación de los DDHH. Dicen respetar la libertad de expresión, pero la opinión contraria les molesta.

Este comportamiento fascista iniciado por Lenin Moreno caló en el interior de su gobierno, y se expandió a la función judicial, a la prensa y a sus aliados políticos.

Revisemos estos comportamientos.

La mayor coincidencia en todas las definiciones sobre el fascismo es su carácter antidemocrático. Fue exactamente lo que hizo “El Tonto Útil” al tratar de impedir la participación del correísmo en las elecciones seccionales del año 2019. Primero ilegalmente se apropió del movimiento Alianza País (hoy destruido), destituyó la directiva e impulsó una de adláteres. Al intentar inscribir un nuevo movimiento, el Gobierno con la anuencia del Consejo Nacional Electoral, descalificó cientos de miles de firmas de respaldo. Luego boicoteó el acuerdo logrado con otro movimiento, hasta que finalmente la Revolución Ciudadana pudo participar con el movimiento Compromiso Social para lo cual tuvo pocos días para inscribir candidatos, pudiendo hacerlo en apenas un 30% de las jurisdicciones del país y sin embargo en dichas elecciones de 2019, se confirmaron como la primera fuerza política y electoral.

Otra característica fascista de este gobierno es el fuerte militarismo y estado policial. Lenin Moreno tiene dos ministros de discurso y comportamiento fascista. En las pasadas manifestaciones de octubre de 2019, la Policía Nacional dirigida por la Ministra de Gobierno, ejecutó una represión contra los manifestantes, que fue conocida en el país y en el mundo entero, gracias a las redes sociales y a la prensa extranjera porque la prensa nacional simplemente la ocultó; que causó muertes, decenas de inocentes sin ojos y cientos de heridos. Cuando exista un equilibrio de fuerzas, la ministra que representa al brazo armado del gobierno, deberá enfrentar juicios por delitos de lesa humanidad.

Por otro lado, es inaudible el poder en influencia que tienen las FF.AA, son unos de los pilares que sostienen al frágil Presidente. El Ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, el ideólogo de la tortura, está listo para reprimir y hasta asesinar al pueblo. Por eso firmó un acuerdo ministerial inconstitucional y que atenta contra convenios internacionales de DDHH, con el que alienta los soldados y justifica el uso letal de las armas. En estos días, la corte constitucional suspendió temporalmente dicho acuerdo.

El fascismo criollo, además de ser militarista-policial, se alineó con beneplácito a las clases dominantes y entregó la soberanía en materia económica al Fondo Monetario Internacional, y en materia política a los EEUU y a las élites nacionales.

La incoherencia de los postulados del gobierno es de un cinismo sin nombre. Por ejemplo, dice incentivar el empleo, cuando ha despedido a decenas de miles de empleados públicos y con sus medidas económicas provocó que otras decenas de miles de empleados privados y emprendedores hayan perdido sus ingresos.

Propio del fascismo, las ideas del gobierno, especialmente del presidente, son vagas y confusas. El informe a la nación del último 24 de mayo es una clara muestra de ello.

Lenin Moreno busca la simplificación del mensaje, con absoluto desprecio por sus destinatarios.

El resentimiento en contra de un correísmo vencedor es clave. Moreno sabe que no es nada ni nadie, por eso se vuelca contra ese movimiento político. Pero además intenta desprestigiar lo que considera afín, como a la izquierda latinoamericana, a las redes sociales que denunciaron los muertos en las calles e incluso al movimiento indígena hoy distanciado del correísmo, pero que por si acaso, los judicializa como terroristas para chantajearlos e impedir una revolución.

Varios elementos permiten identificar intereses entre el gobierno fascista y una cartelización del entorno económico-político.

Lenin moreno estableció desde los primeros días de su gobierno, una alianza estratégica con los intereses de las clases económicas más poderosas tanto a nivel nacional (Guillermo Lasso de CREO, Jaime Nebot del P.S.C. otros banqueros como Abelardo Pachano, el Banco Pichincha, Los medios de comunicación, etc.) como a nivel provincial (cuotas a los asambleístas) operadas por el Ministerio de Gobierno para preservar el statu quo.

El régimen no puede ocultar estas señales que lo identifican con claridad como fascista y violan nuestras libertades individuales en una actitud antidemocrática.

El filósofo y escritor italiano Umberto Eco, nos dejó como alerta algunos de los síntomas que nos permiten reconocer a la aparición y existencia del fascismo.

  • El fascismo es irracional.
  • Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración.
  • Oposición sistemática a la mínima crítica.
  • Lenin Moreno se hace llamar el Gobierno del Diálogo, pero en la práctica impone leyes y agendas. Hace y deshace iniciativas propias y ajenas, sin rendir cuentas. El manejo oculto sobre la deuda externa es otro ejemplo.
  • El fascismo es racista por definición.

Lenin Moreno calificó de intrusos a los hermanos migrantes venezolanos provocando una ola de xenofobia y anunció medidas de expulsión. También ha menospreciado a la asistencia médica de cuba. Y frecuentemente se refiere a las masas borreguistas despreciando el voto democrático de millones de correístas, a quienes considera incultos.

  • Apelación constante a una amenaza que no desaparece.

Tres años culpando al gobierno anterior de todos los males, entre ellos calificándolo de corrupto a través de la Lawfare. Reflejando más bien que este gobierno y todos sus aliados han sido los corruptos. Uso abusivo e inconstitucional del estado de excepción “por el bien del pueblo”, que conduce a la represión y al terrorismo de estado. Desde la última dictadura no tuvimos un estado de excepción tan prolongado.

  • Búsqueda constante de culpables.

Culpar de todo a quien está fuera del sistema de propaganda y que no se puede defender, permite desplazar la corrupción del propio gobierno y su inoperancia.

  • Apelación constante a la voluntad del pueblo.

Intenta apropiarse de reivindicaciones populares como el bono de desarrollo humano y la alimentación escolar creados en 1998 y mejorados en posteriores gobiernos.

  • Uso de discursos de vocabulario sencillo y basado en tópicos. El uso de palabras con significado amplio produce discursos que no aterrizan con la realidad.

El único mensaje que da pretende sembrar ideas impactantes, pero tiene efecto de boomerang.

  • Década pasada del gobierno anterior (Fue vicepresidente 6 años y enviado especial en Ginebra, 4 años)
  • Corrupción (Destacada y visible por el reparto de cuotas)
  • Dictadura (Mas bien se apropió de todas las funciones del estado)
  • Estado de propaganda (Cinismo máximo. Suspendió los enlaces porque si en el informe anual no tuvo nada que decir, peor cada semana. Utiliza las cadenas nacionales de una manera tan repetitiva y vacías de contenido)
  • Autoritarismo. La actitud del seudo contralor es una muestra clara.
  • Acumulación de poder. Básicamente seducidos por una prensa servil; la Fiscalía y la Corte Nacional de Justicia están a órdenes del régimen. Aplicación plena y total de la Lawfare contra el correísmo.
  • Arrojar dudas sobre la asamblea.

Pese a tener una mayoría a la carta, fruto del reparto de cuotas y chantaje sobre asambleístas con rabo de paja, los menosprecia con un informe irreal, y los amenaza en Cadena Nacional, si siguen molestando a sus ministros. ¿Cuán comprometido estará César Litardo?

  • Léxico pobre y sintaxis elemental

Aunque Umberto Eco se refiere a los textos escolares nazis, lo cierto es que el gobierno y especialmente el presidente, tienen una capacidad limitad para el razonamiento complejo y crítico.

Por otro lado, Grínor Rojo, filósofo y profesor chileno nos dice “… lo que llamamos fascismo en una tendencia permanente de los seres humanos y de su historia. Maquiavelo aconseja al príncipe ganar amigos, vencer, o con la fuerza o con el fraude. Hacerse amar y temer por los pueblos, hacerse seguir y reverenciar por los soldados, eliminar a quienes pueden ofenderte, innovar el antiguo orden, ser severo y agradable, generoso y liberal, conservar las amistades de reyes y príncipes de manera que tengan que favorecerte con cortesía o atacarte con respeto. Para Maquiavelo la política consistía en el logro y la retención del poder a no importa qué precio. Maquiavelo era un fascista de tomo y lomo”, dice Grínor Rojo.

Ahora los reyes, son la prensa, los banqueros, las cámaras de producción, los partidos políticos de derecha aliados. Y Maquiavelo, es representado muy bien por Romo y Roldán (Ro-Ro).

La Prensa Cómplice

El gobierno de la Revolución Ciudadana frenó y quitó privilegios corporativos que la prensa había adquirido como derecho propio desde 1979. Fueron parte de la troncha y su más claro representante. Alfredo Pinargote, Embajador ante Bélgica durante varios años.

Jorge Rodríguez, un preclaro hombre fascista que utiliza frases como “pueblo inculto” (porque vota por candidatos que no son los suyos) “perros que roban la plata” “revisar su vida privada” “puerco país”; también tiene su parte para la prensa, “hay periodistas que reciben dinero para callar o para hablar”.

La lista de periodistas fascistas es larga, pero algunos de los más notorios son Miguel Rivadeneira, Carlos Vera, Andrés López ( quien se acaba de pelear con el fascista Diego Oquendo en Radio Visión), Fredy Paredes, Janeth Hinostroza, Lenin Artieda, Thalia Flores.

En días recientes, Carlos Vera, entrevistando a Jaime
Nebot a propósito de renunciar a la candidatura presidencial y de anunciar el impulso de una consulta popular, le sugiere Vera a Nebot incluir una pregunta para que “solamente vote la gente ilustrada”.

Y en estos mismos días, Cesar Ricaurte de Fundamedios y Andrés Michelena como Ministro de Telecomunicaciones descalificaron al ciudadano Héctor Velasco como veedor en el proceso de renovación de frecuencias por ser “correísta”.

El gobierno fascista utiliza hábilmente a los medios de comunicación. ¿Cómo lo hace?

  • Los halaga
  • Los pauta
  • Les da cuotas en el servicio exterior

Aprovecha demagógicamente los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la propaganda y los desplaza contra un enemigo común (el correísmo), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de manera irreflexiva.

La desinformación de ciertos periodistas contra millones de militantes y simpatizantes de la Revolución Ciudadana, tildándolos de banda de delincuentes, borregos, etc. Menospreciando su intelecto por su constante apoyo electoral, sean de clase humilde o clase media-baja. Estos periodistas fascistas, a través de reportajes o entrevistas a la carta, expresan sin descanso frases ofensivas, calumniosas y fascistas generalizando a millones de correistas.

Cuando algún funcionario de gobierno se ve acorralado por alguna denuncia social, apelan al derecho a la honra ajena que ellos mismo utilizan y abusan.

Pero además bloquean la posibilidad de expresión de los voceros del correísmo. Solo hay cámaras y micrófonos para la derecha y el círculo fascista.

Algunos políticos y su realidad

A nivel político el fascismo se expandió desde el presidente y luego a través de los ruptura (que jodieron al país), especialmente con el dúo Ro-Ro, a los políticos aliados.

Roldán y Michelena en rueda de prensa prohibieron la salida del país a todos los funcionarios correístas, sin existir ni siquiera investigaciones ni órdenes judiciales. Ellos como funcionarios del ejecutivo, en una clara actitud fascista, se construyeron en comité de la inquisición.

Escuchar a Gustavo Noboa, un expresidente que, para su propia vergüenza, no se posesionó ni en el Palacio Presidencial ni en el Congreso Nacional, sino que asumió en el Ministerio de Defensa cuando los Generales se lo permitieron; es comprender lo bajo que ha caído la política. Gustavo Noboa desprecia a los correístas, los tilda de incultos. Destila veneno cuando se refiere a Rafael Correa sin un argumento ideológico o filosófico coherente. Lo entrevistan para escuchar alguna frase cómica y halagar las piernas de la periodista.

Escuchar a Enrique Ayala, argumentar posponer las elecciones por el COVID, es insultar la inteligencia del pueblo y es una demostración más, de que hace tiempo dejó de ser un académico respetable, para convertirse en un fascista de pica. ¡Pobre partido socialista!

Otro político de la generación de 1979, Ramiro Rivera, representante de la democracia popular que tanto daño le hizo al país con Oswaldo Hurtado y con Jamil Mahuad, aún tiene aires para intentar desprestigiar al correísmo. A esa misma ideología se unió en algún momento Julio Cesar Trujillo, aunque transitó por al menos cuatro partidos políticos aprovechándose de la restauración democrática. Ya no está entre nosotros para ser juzgado por tanto atropello que cometió desde el consejo transitorio. Otro supuesto defensor de los trabajadores como Alfredo Ruiz, tiene su sitio en la negra historia de fascistas que vive actualmente el Ecuador. Algún día la misma corte constitucional lo juzgará, aunque el país ya lo hizo.

Por allí aún resuenan las voces de dos peones fascistas como Hernán Pérez Loose, constitucionalista favorito de la prensa; quien vive amargado por la fuerza electoral de Rafael Correa en trece elecciones consecutivas, pese a lo cual no duda en catalogar a su gobierno como dictadura, sin mayor rigor científico, que su odio político.

El otro peón, es el empleado del Banco Mundial, F.M.I y de este gobierno, que al fin y al cabo son lo mismo, Augusto de la Torre. Desde su comodidad en Washington plantea tesis neoliberales de disminución del empleo público, de los salarios, incremento de impuestos, privatización de sectores estratégicos de la economía, todo a cuenta que Correa hizo todo lo contrario, mejorando los grandes indicadores en economía, salud, bienestar y educación que los fascistas no toleran porque perdieron el control del poder político que habían acumulado desde 1979.

No nos olvidemos de Gustavo Larrea que plantea desaparecer el Consejo de Participación Ciudadana para volver al congreso de la troncha, volver a la bicameralidad plantea el ex-izquierdista.

Hoy en día, tres operadores fascistas pretenden, incluso sacrificando la misma democracia, impedir que Fuerza Compromiso Social, el movimiento político de Rafael Correa, participe en las próximas elecciones de FEB/2021 para elegir el nuevo presidente y a la nueva asamblea. Se trata del seudo contralor Pablo Celi y los vocales del Consejo Nacional Electoral Enrique Pita y Luis Rivadeneira. El Tribunal de lo Contencioso Electoral admitió a trámite una de varias denuncias contra el seudo contralor que piden su destitución por intromisión en la función electoral. En democracia, los actores políticos deben respetar la diferencia, la diversidad, la heterogeneidad y la pluralidad.

En democracia el pueblo tiene derecho a la resistencia.

La Vergüenza de la Justicia

El fascismo se caracteriza por su estratégica de juzgar sistemáticamente a la gente no por su responsabilidad personal sino por la pertenencia a un grupo, en este caso el correísmo.

¿Se puede hablar de justicia independiente, cuando la presidenta del Consejo Nacional de la Judicatura, María del Carmen Maldonado familia política de Lenin Moreno, en el acto de su posesión afirmó que va a “combatir a la banda de correístas saqueadores”?

¿Es la fiscalía independiente cuando se apresura a encarcelar a la prefecta de Pichincha Paola Pabón y otros líderes sociales, mientras mira para otro lado frente al bloqueo de la pista del aeropuerto de Guayaquil por parte de la alcaldesa Cinthia Viteri?

El mismo Lenin Moreno acusó públicamente al padre de la asambleísta Gabriela Rivadeneira por supuestas cuentas millonarias, y al día siguiente debieron dejarlo en libertad por ser falsa la acusación.

En varios países de América y Europa, los principales dirigentes de la revolución ciudadana están exiliados y con el beneficio del asilo político que reconoce la persecución del régimen fascista de Lenin Moreno.

La fiscalía ha seleccionado sus acusaciones por supuesta corrupción acompañada de una campaña mediática que hace suponer intenta construir una candidatura.

¿Por qué no hay prisión preventiva para Paul Granda (por los escándalos en el IESS), para Alexandra Ocles (por las compras en la secretaria de riesgos), para Jorge Wated (por la pésima y cruel gestión en la fuerza de tarea), para el Hermano de Lenin Moreno y su círculo por “INA”, para Jurado por “GEA”?

Es claro que a la fiscalía solo le interesa perseguir al correísmo. Los asambleístas con rabo de paja y los aliados al régimen fascista pueden esperar.

Artículo de opinión firmado por El Vengador

Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Confirmado.net

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