¿Quieres adelgazar y recuperar la forma desde cero? Empieza ya con 30 minutos de caminata diaria

“¿Cómo saldremos de ésta? ¿Seremos mejores? ¿Más solidarios y empáticos?”, nos preguntábamos en los medios de comunicación y en las redes sociales durante estos meses de confinamiento. Difícil de responder (incluso a posteriori). Lo que sí está claro es que, salvo una minoría de disciplinados atletas caseros que han llevado sus entrenamientos al día y mantenido su dieta limpia (sobre todo de repostería y alcohol), hemos salido más gordos e infinitamente más ‘oxidados’ anatómicamente.

Esos hiits (entrenamientos interválicos de alta intensidad), prácticas de yoga y sesiones de zumba ‘online’ que hemos podido seguir a través de diversas plataformas han ayudado mucho no hay duda, pero no han sido suficientes para compensar la ausencia del movimiento ‘natural’ que implica la realización de todas las actividades cotidianas (cuyo gasto calórico se conoce como NEAT) y nuestro organismo ha entrado en una especie de modo ‘pause’ del que ahora hay que salir poco a poco, con un buen asesoramiento profesional y sin experimentos extraños.

UN GRAMO MÁS DE GRASA CORPORAL

“Los estudios previos y sus primeros datos están hablando de que la población en general ha aumentado una media de un 5% de peso corporal (según la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad- SEEDO), lo que supone un posible aumento de alrededor de 1kg de grasa corporal“, afirma César Bustos, licenciado en Ciencias de la Actividad Fisica y del Deporte (Colegiado Nº12.215) y experto universitario en entrenamiento personal y patologías metabólicas con distinción y fundador de Pronaf.

Aunque nuestra cabeza nos empuja a volver a ponernos en marcha, nuestro cuerpo sigue aletargado. ¿Es normal que nos sintamos tan cansados y agarrotados? “Sí. Los músculos han permanecido ‘dormidos’ durante este tiempo a no ser que hayamos mantenido algún tipo de actividad física con regularidad. Ahora ha llegado el momento de reactivarlos para que vuelvan a desarrollar su función“, explica Bustos.

Es más, añade, “la sensación de cansancio también puede estar derivada de una modificación (a peor) de nuestra dieta, ya que en muchos casos hemos comido alimentos más calóricos y de menor calidad nutricional, lo que hace que nos sintamos más pesados y sin fuerza”.

RECUPERACIÓN

A falta de constatar que el coronavirus nos haya convertido en seres más generosos y comprometidos lo que sí está clarísimo es que hemos salido del confinamiento con la resistencia (a no ser que le hayamos dado como locos al ‘rodillo’ o a los ‘hiit’), la fuerza, la movilidad y la flexiblidad (salvo los que la hayan trabajado de forma adecuada) bajo mínimos.

¿Qué hacemos ahora para recuperarnos? “Si durante el confinamiento no nos hemos mantenido activos debemos plantearnos la vuelta a la rutina como si se tratara del regreso a la actividad después de unas vacaciones de verano”, aconseja César Bustos.

“Lo ideal -prosigue- sería comenzar marcándonos objetivos realistas y adaptados al tiempo que vamos a poder dedicarle a nuestra salud (algo que deberíamos valorar como necesario de forma habitual)”.

Si arrancamos desde cero, lo más indicado sería “empezar caminando de forma habitual entre 20 y 30 minutos al día, manteniendo el ritmo más alto que seamos capaces de llevar“.

Si tenemos una hora, podemos dedicar “30 minutos a andar a ritmo rápido y los otros 30 a realizar ejercicios compensatorios y de fortalecimiento del core, como abdominales isométricos, trabajo para fortalecer la zona lumbar y ejercicios de flexibilidad y elasticidad muscular”.

Con información de El Mundo – España

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