Un año más de capitalismo a ultranza. (O) Anderson Argothy

Manfred Maxneef un economista heterodoxo chileno-alemán, hace unos años dictó una conferencia titulada “Un mundo en rumbo de colisión”, ahí destacaba que si los países se dejaban dirigir de manera ciega por el capitalismo-neoliberal a través de los diversos organismos internacionales, el resultado sería un mundo lleno de pobreza, destrucción de la industria nacional, degradación ambiental, caída de los ingresos y salarios reales, pero a la par un grupo pequeño de individuos se volverían más ricos, concentrarían poder y la brecha de desigualdad se incrementaría [1]. En la misma línea, un conjunto de estudios académicos, mostraban de manera empírica los resultados de la aplicación de las políticas de austeridad y ajuste estructural impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 135 países, en todos los casos existió un incremento de la desigualdad por ingreso [2]. Sin embargo, al parecer las autoridades nacionales hicieron caso omiso de investigaciones y experiencias internacionales, así, en el último año han profundizado el ajuste neoliberal, llevándolo a niveles extremos, incluso por encima de lo esperado por los más acérrimos defensores del capitalismo a ultranza.

La realidad es que hoy al terminar el tercer año de gobierno de Lenin Moreno, los resultados de la aplicación de las políticas de ajuste estructural, no son diferentes de lo esperado, Ecuador llega al día de hoy inmerso en una crisis económica y social, agravada por la crisis Sanitaria Internacional producto del COVID-19. Pero no se puede culpar completamente al virus por la situación económica en el país, puesto que, todos los países lo han enfrentado, pero el más afectado ha sido el nuestro.

La economía ecuatoriana vista desde la óptica de las cifras con los datos disponibles al momento actual en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos [3], muestra que, la tasa de desempleo a diciembre de 2019 fue de 4,95%, pero ese no es el problema, el subempleo y empleo inadecuado se incrementaron hasta cerca del 60%, es decir, seis de cada 10 ecuatorianos no cuentan con empleo en condiciones adecuadas. En cuanto a la pobreza medida por ingresos, 25% de la población está en esta condición y 8,9% es extremadamente pobre, lo que significa que vive con menos de $ 1,59 USD por día. La desaceleración económica del Ecuador se refleja en los niveles de inflación la misma que registra valores negativos persistentes desde diciembre de 2017, hasta febrero de 2020 (-0,23%), marcando valores positivos en marzo y abril (1%), debido a la escases de productos y el comportamiento especulador de la economía ecuatoriana debido a la cuarentena y restricción de movilidad decretada en marzo 2020 [4].

En cuanto a la situación de los trabajadores del país, considero que se tiene que separar en dos momentos, “pre-covid”, la política económica de ajuste estructural, con enfoque restrictivo, al estilo neoliberal auspiciada por el Fondo Monetario Internacional, dejó sin empleo a más 55.000 trabajadores del sector público y restringió la inversión pública, por ejemplo, el presupuesto en Salud Pública se redujo en 500 millones de dólares dentro de la proforma presupuestaria del 2019. Se disminuyó el salario real de los trabajadores públicos a través de contribuciones extraordinarias, el ingreso real de los trabajadores privados también se vio afectado debido al incremento de impuestos para autos y consumos en plataformas tecnológicas.

El segundo momento es durante el COVID, el envío por parte del Ejecutivo de la “Ley de Ayuda Humanitaria” y posterior aprobación de la Asamblea Nacional, deteriora las condiciones del empleo, liberalizando el mercado de trabajo en una situación asimétrica producto de la desesperación y necesidad del trabajador por llevar alimento a su hogar. La aplicación de dicha ley en la práctica reduce el salario del empleado público hasta en un 25% y del empleado privado hasta un 50%, además de facilitar el despido con indemnizaciones y liquidaciones irrisorias como ya se ha visto en los últimos días [5], [6].

La flexibilización laboral ha sido uno de los objetivos cualitativos impuesto por el FMI al Gobierno de Ecuador y usando de excusa el covid-19 se ha podido implementar mediante la ley aprobada [7]. Esta es una solución inadecuada a la rigidez de los salarios a la baja, algo parecido fue aplicado en la crisis del 29, el resultado fue el deterioro de las condiciones de vida de la población estadounidense [8]. En el caso de Ecuador la situación puede agravarse debido a la baja de salarios y el incremento de la inflación producto de la especulación o incluso la rigidez de los precios de los productos por la condición de país dolarizado, esta combinación significa reducción del salario real, disminución del consumo y por ende deterioro de la calidad de la vida de la población afectada, la mayoría. Sin embargo, en esta ley aprobada no se tocaron los intereses de los grupos poderosos cuyos activos están en paraísos fiscales y que se les pedía una contribución del 2%, pero que fue eliminado de la Ley [7].

Por otra parte, la poca inversión privada, preocupada principalmente de enviar las utilidades generadas a paraísos fiscales, no ha contribuido a dinamizar la economía. Se han creado así las condiciones para una crisis de demanda agregada. Todos los elementos anteriores restringen el consumo de las familias ecuatorianas afectando a la estabilidad macroeconómica del país. A este escenario negativo, se suman la apreciación del dólar, situación que resta competitividad a las exportaciones ecuatorianas y una fuga de capitales por incremento de las importaciones, la caída del precio del petróleo en el mes de febrero, la disminución de las remesas enviadas por migrantes ecuatorianos desde el exterior, la contracción de la economía mundial y las obligaciones de pago de la deuda externa [9].

En la actualidad el deterioro de la calidad de vida se puede sentir en todo el país, pero principalmente en los sectores más vulnerables. Esto tiene una razón fundamental y es el manejo de la inversión social, la misma que se ha visto relegada frente a las obligaciones de deuda, a continuación, la tabla 1, muestra datos de los egresos del sector social, el servicio de la deuda y el monto de deuda externa acumulada.

La tabla 1, muestra los egresos del presupuesto del estado en los sectores sociales, así como por servicio de la deuda en cada uno de los meses, se ha realizado una comparación sobre el total de egresos sociales (inversión social) y el pago de deuda del país, así, en la columna (i) se muestra la diferencia resultante de los dos valores. Cuando el valor es positivo significa que la inversión social es mayor que el servicio de la deuda, mientras que si su valor es negativo quiere decir que se han destinado más recursos a pagar deuda que al sector social. No existe un estándar internacional al respecto, pero es necesario entender desde el punto de vista de la lógica del desarrollo y fundamentando en los trabajos de Mincer [10] y Sen [11], que un país que se encuentra relegado en desarrollo, condiciones sociales, calidad de vida, debe primar la inversión social frente al pago de la deuda externa. Esta deuda que como se ve en la columna (j) ha ido incrementando en el último año, con leves reducciones en algunos tramos.

Muestra del poco interés en la mejora de las condiciones sociales de los ecuatorianos es la comunicación por parte del Ministerio de Finanzas de 98 millones en el presupuesto de educación, acción que de darse transgrede las normas constitucionales, pero que hasta el momento ha sido frenada por la acción popular al dictarse desde la Corte Constitucional medidas cautelares el 23 de mayo de 2020. La destrucción del lo público es muestra inequívoca de la realidad de un gobierno, cuyo objetivo es favorecer a sus aliados, para ello se ha anunciado la extinción de empresas públicas en sectores estratégicos, como el petrolero, transportes, comunicación y financieros, además de la eliminación de subsidios a los combustibles que deterioran la calidad de vida. Más allá del desempleo que estas acciones general de corto plazo, los resultados esperados son incremento del precio del servicio, lo cual restringe el acceso de una gran porción de la población, pérdida del patrimonio estatal y ambiental, al entregarse a manos privadas, generalmente extranjeras, las inversiones realizadas por el Estado, pero sobre todo, el reconocimiento de la ineficiencia en la administración por parte de un gobierno que jamás estuvo a la altura de las demandas de los ecuatorianos. Hace uno años en un trabajo de investigación escribí las siguientes líneas:

“El estudio de las Empresas Públicas (EP) se ha basado tradicionalmente en el New Public Management (NPM) y las acciones realizadas en las tres últimas décadas para la inclusión de prácticas de negocio y creación de cuasi-mercados, quitando las diferencias entre lo público y lo privado [12], [13]. Los resultados han sido privatización de servicios públicos, exclusión de servicios básicos a ciudadanos, desregulación y entrega de recursos estratégicos a capitales extranjeros [14]. Existen alternativas a la privatización, que generan igual o mayor ganancia [15]–[17]. Estudiar las empresas públicas ahora puede ser más importante que en el pasado, debido a la evolución de éstas [18]. Como resalta Mazzucato [19] los gobiernos ahora necesitan instrumentos de política para el desarrollo de la innovación y asegurar el retorno de la inversión. Si una de las principales razones para la crisis de 2008 fue la inadecuada regulación del sector privado, las empresas públicas pueden ser una solución [20], [21].” [22, p. 77].

Lastimosamente se ha hecho todo lo contrario, se ha destruido lo público y con ello un importante mecanismo de democratización de servicios y de solución de problemas sociales.

Este es el panorama del Gobierno de Lenin Moreno en este su tercer año, pero también es el mismo que vendrá desde el primer día de su cuarto año de gestión. De lado han quedado los ideales progresistas y humanistas, se ha sometido al servicio del capital, a los intereses de las cámaras y de los grandes grupos financieros, al igual que lo hicieron Mahuad, Gutiérrez y otros.

Somos un país que no termina de aprender, tal vez sea el costo de la juventud o el precio a pagar por muchos años de marginación en el acceso a la educación, lo que si está claro en este contexto, es que la ciudadanía se ha cansado de tanto atropello y como lo hizo en octubre de 2019, poco a poco vuelve a las calles con mascarillas de covid, pero también con las de la lucha social, que en ciertos momentos históricos ha permitido el cambio de rumbo ante la asfixia de gobiernos indolentes, que se olvidan que la economía está al servicio del ser humano y que cualquier otro entendimiento de la economía deteriora las condiciones de vida del pueblo.

Referencias:

[1]      A. M. Max-Neef, «El mundo en rumbo de colisión», en Universidad Internacional de Andalucía, 2009.

[2]      T. Forster, A. E. Kentikelenis, B. Reinsberg, T. H. Stubbs, y L. P. King, «How structural adjustment programs affect inequality: A disaggregated analysis of IMF conditionality, 1980–2014», Soc. Sci. Res., vol. 80, n.o January, pp. 83-113, 2019.

[3]      INEC, «Encuesta Nacional De Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU)», Quito – Ecuador, 2019.

[4]      Presidencia de la República, Decreto Nro. 1017. 2020.

[5]      El Universo, «Una florícola pagó $0,22 de liquidación a un trabajador, acogiéndose a causal de fuerza mayor en Ecuador | Economía | Noticias | El Universo», 2020. [En línea]. Disponible en: https://www.eluniverso.com/noticias/2020/05/18/nota/7844580/despidos-fuerza-mayor-empleo-ley-humanitaria-coronavirus-ecuador. [Accedido: 24-may-2020].

[6]      El Universo, «Con los 400 dólares que recibió por su despido, Marcelo Paredes inició su emprendimiento», 2020. [En línea]. Disponible en: https://www.eluniverso.com/noticias/2020/05/19/nota/7845495/400-dolares-que-marcelo-paredes-recibio-su-despido-cafe-vaca-inicia. [Accedido: 24-may-2020].

[7]      M. Varela, «“Ley de Apoyo Humanitario”: Una Ley para la precarización laboral y protección del gran capital. Marcelo Varela – Informa Ecuador», 2020. [En línea]. Disponible en: https://informaec.com/2020/05/16/ley-de-apoyo-humanitario-una-ley-para-la-precarizacion-laboral-y-proteccion-del-gran-capital-marcelo-varela/. [Accedido: 24-may-2020].

[8]      D. Pérez, «La crisis de 1929 y la depresión económica de los años treinta», Universidad de Valladolid, Valladolid, 2014.

[9]      A. Argothy y J. Schwörer, «Ecuador: Between COVID-19 and a Deficient Political-Economic Structure», Globale Coronavirus-Pandemie, 2020. [En línea]. Disponible en: https://kfibs.org/ecuador-between-covid-19-and-a-deficient-political-economic-structure/. [Accedido: 24-may-2020].

[10]    J. Mincer, «PROGRESS IN HUMAN CAPITAL ANALYSES OF THE DISTRIBUTION OF EARNINGS», 1974.

[11]    A. K. Sen, DEVELOPMENT AS FREEDOM. New York: Alfred Kopf, INC, 2000.

[12]    C. Pollitt, «Public Management Reform: Reliable Knowledge and International Experience», OECD J. Budg., vol. 3, n.o 3, pp. 121-138, 2003.

[13]    C. Hood, «The “new public management” in the 1980s: Variations on a theme», Accounting, Organ. Soc., vol. 20, n.o 2-3, pp. 93-109, 1995.

[14]    A. Acosta y F. Falconí, Eds., Asedios a lo imposible: propuestas económicas en construcción., 1ra Edi. Quito – Ecuador: FLACSO-ILDIS, 2005.

[15]    A. P. Bartel y A. E. Harrison, «Ownership versus environment: disentangling the sources of public-sector inefficiency», Rev. Econ. Stat., vol. 87, n.o 1, pp. 135-147, 2005.

[16]    M. Omran, «The performance of state-owned enterprises and newly privatized firms: Does privatization really matter?», World Dev., vol. 32, n.o 6, pp. 1019-1041, 2004.

[17]    M. Florio y F. Fecher, «The future of public enterprises: Contributions to a new discourse», Ann. Public Coop. Econ., vol. 82, n.o 4, pp. 361-373, 2011.

[18]    L. Bernier, «Public enterprises as policy instruments : the importance of public entrepreneurship», J. Econ. Policy Reform, vol. 17, n.o 3, pp. 253-266, 2014.

[19]    M. Mazzucato, El Estado emprendedor: mitos del sector público frente al privado., Primera Ed. Barcelona: RBA Libros, 2014.

[20]    M. E. Warner y J. Clifton, «Marketisation, public services and the city: The potential for Polanyian counter movements», Cambridge J. Reg. Econ. Soc., vol. 7, n.o 1, pp. 45-61, 2014.

[21]    P. Tõnurist, «Framework for analysing the role of state owned enterprises in innovation policy management: The case of energy technologies and Eesti Energia», Technovation, vol. 38, pp. 1-14, 2015.

[22]    A. Argothy, «Innovación en Empresas Públicas y Desarrollo Económico: El Caso de Ecuador», Universidad de León, 2017.

Artículo de opinión de Anderson Argothy

Ph.D; Economía; Innovación; CEO Tri Think Tank; ecuatoriano; progresista; latinoamericanista; triatleta; ciclista; ironman 70.3; #mochilero #triander
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Confirmado.net
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