La educación fue la bandera en la década de Correa

Ecuador vivió una década de cambios fundamentales en todos los niveles de educación. Entre 2007 y 2017 se trabajó a fondo para asegurar la universalización de la educación inicial, como punto de partida del sistema, así como trabajar por la culminación del bachillerato.

Antes de la década de Correa, la situación educativa era deplorable. El Estado había abandonado la responsabilidad de garantizar a la población una educación pública, gratuita y universal e impulsó su privatización directa e indirectamente.

A partir de 2007 en el inicio de la administración de la Revolución Ciudadana, Ecuador acogió las aspiraciones de transformación de la educación y planteó como objetivo construir un sistema educativo de acceso masivo, de excelente calidad y absolutamente gratuito. El Estado creó un marco legal para recuperar la rectoría del sistema educativo como función pública.

La educación es un derecho de todas las personas y un deber ineludible del Estado

El Estado creó un marco legal para recuperar la rectoría del sistema educativo como función pública. La Constitución de 2008 estableció que la educación es un área prioritaria de la política pública y de la inversión estatal, que responde al interés público y no al servicio de intereses individuales y corporativos (Constitución del Ecuador art. 26 y 28).

Además, se promulgó la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) como la norma que instauró las regulaciones básicas para el funcionamiento del Sistema Nacional de Educación y profundizó en los derechos y obligaciones de sus actores. Con esta orientación, se planificó la oferta educativa mediante el establecimiento de 140 distritos y 1 134 circuitos a nivel nacional.

La Constitución de 2008 determinó que “la educación pública será universal y laica en todos sus niveles, y gratuita hasta el tercer nivel de educación superior”. Este mandato permite eliminar las barreras existentes y las estructuras excluyentes, posibilitando que los más pobres de la población acceda a la educación, sin diferencias entre mestizos, indígenas, afroecuatorianos y montubios.

El sector Educación registró una inversión promedio por año cuatro veces mayor a la registrada entre 2000 y 2006. En el período 2007-201636 alcanzó 24 176 MMUSD en gasto corriente y de inversión, destinados al fortalecimiento del sistema educativo.

Este financiamiento se enfocó, especialmente, en niños, niñas y adolescentes que asisten a instituciones educativas públicas (fiscomisionales y municipales) de las áreas rurales y urbanas. De ese modo fue po- sible promover el acceso, la gratuidad y permanencia en el sistema educativo. Se crearon los programas “Hilando el Desarrollo”, para la entrega gratuita de uniformes escolares; “Alimentación Escolar”, encargado de dotar de desayuno a los estudiantes; y, entre 2009 y 2017, el programa “Nueva Infraestructura Educativa”, destinado a construir y equipar los establecimientos educativos.

Estas iniciativas propiciaron un incremento en el acceso a la educación, de tal manera que la matrícula en el sistema público subió en cinco puntos porcentuales entre 2007 y 2015. Desde 2006 hasta 2016, la tasa neta de asistencia a la Educación General Básica (EGB) pasó de 91,18% a 96,23% (Gráfico 96) y la tasa neta de asistencia al bachillerato, aumentó de 50,3% a 72,2%.

Como consecuencia de un mayor acceso, la escolaridad promedio de la población aumentó en un año, al pasar de noveno a décimo de EGB en el grupo de personas de 24 años en adelante, en el período 2006- 2015 (Gráfico 97). Igualmente, estas medidas tuvieron como efecto la reducción de la tasa de analfabetismo en la población de 15 años y más, la cual pasó de 8,6% en 2006, a 5,5% en 2015.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El crecimiento en la matrícula a educación básica fue
afroecuatoriana. La tasa neta de matrícula en estas poblaciones aumentó más de siete puntos porcentuales. En la población indígena, pasó de 89,2% a 96,2%; y, en la afroecuatoriana, de 88,3% a 95,6% en el período 2006-2016. Estos datos dan cuenta de la efectividad de los mecanismos de ejecución de la política educa- tiva de acceso equitativo.

A la garantía de una educación gratuita se sumó la incorporación de una planta docente calificada, la construcción de nueva infraestructura educativa y la mejora de la existente, además del equipamiento y material educativo. Esto ha contribuido a que más niñas, niños y adolescentes accedan al nivel educativo que les corresponde según su edad, permanezcan en él hasta culminarlo y continúen sus estudios hasta finalizar todos los niveles del sistema.

También se revalorizó y fortaleció la carrera docente, asegurando la transparencia en los concursos de méritos y oposición para el ingreso al Magisterio Fiscal, mediante los procesos de evaluación: “Quiero Ser Maestro”, “Re categorización” y “Ser Profesional”. El primero está dirigido a profesionales aspirantes a docentes, que desean formar parte del Magisterio Nacional; el segundo, a aquellos que aspiran al as- censo excepcional; y, el tercero, a quienes desean acceder a un programa de maestría internacional. Con estos procesos se logró que, a 2016, el 90,6% de la planta docente dispusiera de nombramiento definitivo (144 553 profesores); el 29,4% (47 480 docentes) mejorara su situación salarial al ascender de categoría37; y que 4 202 docentes estuvieran cursando maestrías internacionales.

La formación y excelencia de la planta docente se reflejó en el incremento del salario. El escalafón del salario a 2008 era de entre 90 USD y 212 USD; mientras que a 2015, según su nivel de formación y experiencia, un maestro percibió entre 817 USD y 1 676 USD.

El programa de Nueva Infraestructura Educativa amplió la cobertura del servicio y permitió que las instituciones educativas cumplieran con las condiciones necesarias para alcanzar niveles óptimos de calidad, de acuerdo con estándares internacionales. Parte de este programa es el proyecto emergente de Unidades Educativas del Milenio (UEM), que consiste en la construcción de infraestructura en áreas rurales con altos índices de necesidades básicas insatisfechas.

El diseño arquitectónico de las UEM considera la construcción de bibliotecas, laboratorios, espacios para practicar deporte y actividades culturales y aulas con ambientes temáticos de acuerdo con la malla curricular, que incorpora recursos pedagógicos. Hasta abril de 2017, Ecuador dispone de 189 Unidades Educativas en funcionamiento, de las cuales 78 son Unidades Educativas del Milenio. Además, 370 Unidades Educativas se encuentran en construcción.

Como evidencia de la calidad en el sistema educativo, el país obtuvo resultados por encima del promedio regional en evaluaciones de desempeño estudiantil (SERCE y TERCE) y suscribió la evaluación Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA).

En los resultados de evaluación del desempeño estudiantil regional de las pruebas Terce (2013)38, Estudio Regional Comparativo y Explicativo, Ecuador alcanzó puntajes por encima de la media (500 puntos) de un total de 800 puntos; en las disciplinas de Lectura y Matemática de cuarto y séptimo de EGB, las calificaciones aumentaron: en Lenguaje de cuarto, 56 puntos; en Lenguaje de séptimo, 43 puntos; en Matemática de cuarto, 51 puntos; y, en Matemática de séptimo, casi 54 puntos.

Además, en 2014, el país ingresó al sistema de evaluaciones del PISA, cuyas pruebas piloto se realizaron en 2016. Paralelamente, se creó el Sistema Nacional de Evaluación (2009), que evalúa la gestión del Mineduc y sus dependencias, el desempeño de los docentes y estudiantes y el currículo nacional. Antes, el país medía sistemáticamente las diferentes dimensiones de la calidad educativa y utiliza esta información para establecer políticas de mejora continua de los aprendizajes.

Confirmado.net / Informe a la Nación 2007-2017

- Publicidad Bottom Ad -