Aunque injusto, los trabajadores siempre solidarios (O) Anderson Argothy

El día viernes diez de abril, en horas de la tarde el Presidente Lenin Moreno, anunció un conjunto de medidas económicas como respuesta a tres emergencias que afectan a la nación: “la sanitaria, la económica y la social”, además de algunas imprecisiones en materia económica, por ejemplo, mencionó que la deuda heredada fue de 65 mil millones de dólares, desconociendo de esta manera el informe emitido desde sus propios funcionarios al FMI en el cual se indica que la deuda a diciembre del 2017 no superaba el 45% del PIB. Tampoco se dijo nada sobre la emisión de bonos de deuda por parte del Gobierno actual, misma que en 3 años de gestión bordea los 20 mil millones de dólares, dinero que claramente no se ha destinado a sectores prioritarios como la salud, basta simplemente recordar la proforma presupuestaria del 2019, donde se recortó 500 millones de dólares en Salud, situación que fue agravada por el despido de médicos y trabajadores sanitarios.

Como medida desesperada ante un claro desborde de las capacidades del Estado para atender los problemas del país, fueron anunciados siete acciones que incluyen a las empresas privadas y a la sociedad civil.

En este artículo quiero analizar uno en particular. El mandatario anunció la creación de la Cuenta Nacional de Asistencia Humanitaria para enfrentar el COVID-19, las misma que tendrá dos fuentes de ingreso, por una parte, las empresas cuyas utilidades fueron mayores a 1 millón de dólares, las mismas que aportarán con el 5%, sin exceder el 20% del impuesto a la renta causado. Por otra, los trabajadores del país cuyos ingresos sean superiores a $500 USD, con un monto fijo de acuerdo a una tabla de contribución establecida más una fracción porcentual sobre el excedente, información que posteriormente fue explicada de manera rápida e imprecisa por el Ministro de Finanzas.

Esta segunda fuente de ingreso para la cuenta de ayuda es la que más reacción ha generado por parte de la ciudadanía, puesto que prácticamente se está gravando un ingreso que ni siquiera cubre el valor de la Canasta Familiar Vital (503,26), peor aun la Canasta Familiar Básica ($713,89 USD), situación agravada por el alto desempleo y subempleo existente en el país.

Adicionalmente, la sucinta explicación del Ministro de Finanzas generó dudas sobre esta contribución de los trabajadores, así, en este espacio trataré de ahondar en algunos análisis al respecto.

Usando datos de la Encuesta de Empleo (ENEMDU) publicada por el Instituto de Estadística y Censos del Ecuador (INEC), con datos a diciembre del 2019 y cruzando con información dada sobre la contribución solidaria de los trabajadores, se ha construido la Tabla 1.

La primera columna de la tabla 1, muestra el rango de salarios de acuerdo al esquema planteado para la contribución solidaria. La columna (2) indica el número de personas en el país que reciben cada nivel de salario, (3) muestra el porcentaje en función del total de individuos de la encuesta. En la columna (4) se ha incluido la cantidad fija que cada trabajador contribuirá de acuerdo a su nivel salarial. En (5) se ha calculado la tasa de contribución del trabajador con respecto a su salario. (6) representa la tasa de variación de la contribución respecto al cada nivel salarial propuesto. (7) y (8) se ha calculado el ingreso mensual y para los 9 meses respectivamente, correspondiente a cada nivel salarial, cabe indicar que para este ejercicio únicamente se han considerado los valores fijos de contribución, sin considerar el recargo porcentual para los valores sobre la renta básica lo cual elevaría mínimamente los ingresos generados

Explicada la forma como se ha construido la Tabla 1, es necesario hacer un análisis de la misma.

Figura 1. Contribución en dólares y % de trabajadores por nivel.

Los niveles de contribución propuestos por el Gobierno son 15, sin embargo, para este ejercicio se han tomado 12; el nivel 1 correspondiente a trabajadores que ganan menos de 500 USD., no ha sido tomado en cuenta ya que la recaudación es cero, hay que mencionar que en este nivel se encuentra el 66,34% de los trabajadores del país. En el caso de los sueldos superiores a 50.000 USD mensuales no se han considerado porque representan un valor muy bajo dentro de la encuesta generando demasiado ruido.

Así, la figura 1, representa en la línea, el porcentaje de trabajadores de acuerdo a cada intervalo de contribución a nivel nacional. Las barras muestran la cantidad en dólares que recibirá la cuenta solidaria por cada nivel de contribución. Si se analiza de manera acumulada los salarios entre 500 y 3500 dólares representan el 98,24% del total de trabajadores, dentro de este rango salarial se ubican principalmente, servidores públicos, pequeños y medianos empresarios, empleados privados de nivel jerárquico medio y bajo, profesores de los tres niveles de educación entre otros, es decir la clase media del Ecuador. Mientras que los salarios más altos es decir los superiores a $4500 dólares, únicamente representan el 1,76% de los trabajadores. En cuanto al dinero a recaudar se estima en promedio alrededor de $78’906.962 dólares mensuales, de los cuales el 57,29% serán obtenidos de los trabajadores que reciben ingresos inferiores a los $4500 dólares, esto representaría alrededor de $45’206.362 dólares mensuales, es decir más del 50% de la contribución mensual será soportada por la clase media del país.

Esto permite un primer entendimiento de la realidad de la política implementada, nuevamente es la clase media del Ecuador a la que se recurre para solución de los problemas nacionales.

Figura 2. Porcentaje de la Renta Básica y tasa de variación de la contribución.

En la figura 2, se muestra en las barras cuánto de la renta básica, representa en porcentaje la contribución impuesta a los trabajadores, por ejemplo $2 representa el 0,40% de $500 dólares. La gráfica a priori, muestra efectivamente que a medida que aumenta el valor salarial, el porcentaje aumenta de contribución incrementa, lo que indica cierta progresividad en cuanto a la obtención de recursos por parte del Estado. Sin embargo, si se analiza más en profundidad, por ejemplo, la tasa de crecimiento de la contribución en cada nivel de ingreso, los resultados muestran un aspecto regresivo, es decir de manera relativa, los niveles de menor ingreso tienen un promedio de variación más alto, que los sectores de mayor ingreso donde la variación es menor. Así, la tasa promedio de variación de la contribución de los ingresos inferiores a $4500 es de 68,41%; mientras que, para los sectores de mayor ingreso, es decir a partir de los $4500 la variación promedio es de apenas 15,70%. Por lo tanto, cabe realizar la pregunta: ¿por qué no se aplico una tasa de variación igual o parecida entre los sectores de menor ingreso y los de mayor ingreso, o mejor aun por que no se aplica una tasa de variación mayor para los sectores de más ingreso y una menor para los trabajadores de ingresos más bajos? Será a caso que se busca no afectar demasiado a los sectores de poder más allegados al gobierno.

Adicionalmente, el anuncio de que los ingresos recibidos como contribución de los trabajadores del país, serán administrados por parte de una Junta de Notables, situación que a más de ser prohibida en la administración de fondos públicos, representa el claro reconocimiento de la incapacidad del Gobierno para gestionar recursos, abriendo una tela de duda mayor sobre todas las acciones que esta junta y el gobierno tomen de aquí en adelante.

Estas acciones generan espacios de incertidumbre en la ciudadanía, será a caso que el Gobierno tiene claro que la clase media, la que no tiene acceso a cuentas off shore o a recibir pagos en el extranjero, es la que tiene que solucionar los problemas de liquidez creados por el mismo Estado.

Ahora se pretende además de reducir el ingreso real de los trabajadores públicos y privados, flexibilizar las condiciones laborales, afectando salarios y horas de trabajo, generando el espacio para una negociación asimétrica entre el empresario y el trabajador que necesita llevar pan a su casa. Sin considerar el subempleo que bordea el 60% en el país, situación que pone en jaque al trabajador, el cual no tendrá más opción que ceder a las condiciones que el empresario considere, sabiendo que en caso de no hacerlo hay cientos de personas dispuesta a tomar su puesto.

Como una dádiva por parte del gobierno se anunció, la reducción del 50% de los salarios para los servidores públicos de nivel jerárquico superior, medida que en 9 meses de aplicación representaría menos el 0,01% del Producto Interno Bruto del país, valor mucho menor que el entregado en días pasados a los tenedores de bonos de deuda (324 millones de dólares), como pago por el servicio de la deuda.

Es necesaria una acción transparente en beneficio del país, pero sobre todo de los mas necesitados que son quienes se han visto afectados por esta crisis sanitaria y económica. Tal vez si los afectados fueran los bancos como ocurrió en 1999 con el salvataje bancario o los grandes empresarios con la sucretización de la deuda en 1983, si habrían recursos públicos para atenderles, pero como únicamente se trata de personas, que sea la solidaridad entre iguales, la que lo solucione.

Si de verdad hay voluntad política para solucionar el problema de los más necesitados, es necesario que esta se convierta en acciones reales, donde primen las personas, por encima de los organismos internacionales o el gran capital financiero. (O) Anderson Argothy


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Confirmado.net

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