Esposan once veces a Assange el primer día del juicio de extradición

La defensa de Julian Assange denunció el excesivo rigor al que fue sometido el fundador de la plataforma WikiLeaks en la jornada inicial, el 24 de febrero, del juicio de la extradición reclamada por Estados Unidos.

“Fue esposado once veces ayer y retenido en cinco celdas diferentes”, protestó Edward Fitzgerald al inicio del segundo día de audiencias en el juzgado de Woolwich, en el sureste de Londres.

El principal letrado del profesional australiano señaló que estas rígidas condiciones de trato pueden “resultar en que no sea capaz de seguir” las diligencias.

El acceso a documentos legales se incluye entre las restricciones adoptadas al parecer por las autoridades penales respecto a Assange, quien está recluido en el mismo perímetro del juzgado, en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh.

Las quejas sobre las restrictivas condiciones carcelarias han sido una constante de los abogados de la defensa durante la etapa preliminar del juicio que comenzó esta semana.

Este martes 25, incluso el abogado fiscal, James Lewis, que actúa en nombre de EEUU, expresó su “apoyo” a cualquier medida factible de asegurar “un juicio justo” para el ex director de WikiLeaks.

Pero la magistrada que dirige el caso, Vanessa Baraitser, rechazó una vez más intervenir en la disputa con las autoridades penitenciaras y declaró que no actuará “hasta y si” la situación se agrava al máximo.

Fitzgerald acordó remitir una queja formal por escrito si las autoridades penitenciarias no responden voluntariamente a las inquietudes notificadas a la juez.

A Assange se le veía alicaído y pálido en su segunda comparecencia en la corte número dos de Woolwich.

Siguió con aire ausente las intervenciones de los abogados y, a diferencia del día anterior, no protestó ni llamó la atención de la jueza en las continuas ocasiones en que apenas se oían las declaraciones de los abogados.

El juicio está previsto que continúe hasta este viernes 28, con argumentos sobre la potencial motivación política del proceso lanzado por la Administración de Donald Trump.

Una segunda parte del juicio, centrado en testimonios y declaraciones orales de testigos, tendrá lugar en mayo.

EEUU reclama a Assange por un supuesto delito de “conspiración de intrusión informática” y por diecisiete cargos de espionaje por acceder, obtener y divulgar documentos secretos, militares y diplomáticos, entre 2010 y 2011.

Las imputaciones están relacionadas con los papeles de las guerras de Irak y Afganistán, el centro de detención de Guantánamo Bay y los cables diplomáticos difundidos por WikiLeaks en cooperación con medios internacionales establecidos, desde el británico The Guardian al español El País, el alemán Der Spielgel o The New York Times.

Es la primera vez que la ley de Espionaje, que data de 1917, se emplea contra un editor o un medio de comunicación, según el entorno de la plataforma de filtraciones.

Los cargos imputados contra Assange se penalizan en su conjunto con 175 años en prisión

Confirmado.net / Sputnik