El gobierno filipino de Rodrigo Duterte protagonizó este lunes (10.02.2020) un nuevo ataque contra la prensa al solicitar al Tribunal Supremo el cierre de la estación ABS-CBN, la mayor cadena de televisión de Filipinas, uno de sus medios más relevantes y donde trabajan más de 11.000 periodistas.

El fiscal general, Jose Calida -una figura que en Filipinas equivale al del abogado del gobierno- presentó ante el Tribunal Supremo una petición para que no se renueve la licencia para ABS-CBN, que expira en marzo de 2020 tras 25 años operando. La decisión de renovar la licencia recae en el Congreso, pero el Supremo, con una mayoría de magistrados aliados del presidente, puede intervenir esa resolución.

Calida alegó que ABS-CBN “está ejerciendo ilegalmente”, ya que se financia parcialmente con capital extranjero, lo que viola la ley filipina sobre medios nacionales. “El gigante mediático se ha escondido detrás de un elaborado velo corporativo y ha permitido que inversores extranjeros participen en la propiedad de una entidad de medios de comunicación filipina”, señaló el fiscal en un comunicado.

Ante esto, la cadena televisiva rechazó los alegatos del Gobierno de Duterte y aseguró no haber transgredido la ley. El medio afirmó que la acción del mandatario busca bloquear los servicios que ABS-CBN brinda a la población.

Información de Deutsche Welle – lea más

Confirmado.net