Con aceras y bordillos en la Perla para redondear el cemento en la obra municipal, los social y malcristianos dominan la Alcaldía porteña por más de 28 años, primero con el Rugiente, luego con el Cachorro y actualmente con doña Cynthia, aunque eso de que sea la Alcaldesa es un decir, pues Nebot sigue dando las órdenes. Apegados como son al injusto modelo neoliberal, apuntaron desde el comienzo a las Corporaciones para la administración de Guayaquil, con la intención de privatizar sus rentas y asignaciones, sin tener que rendir cuentas a la Contraloría, pese a que manejan fondos públicos, dinero de todos los ecuatorianos; pero como son bacanes, han melado así de casi todos los gobiernos, menos de la Revolución Ciudadana, utilizando la prepotencia como herramienta para la intimidación y el chantaje. Por eso le odian a  RC, porque no se sometió a sus bravuconadas.

Ni una escuela o colegio, ni un hospital, ni áreas verdes, ni canchas ni espacios de recreación para el pueblo. Atendieron, eso sí, como su prioridad, los intereses de “esa gente”, con todas las facilidades e inversiones para el levantamiento de zonas exclusivas de vivienda, donde no repararon en gastar de la caja municipal en todo lo que requiere la clase dominante para amurallar sus zonas de confort, lejos de la chusma suburbana, donde predomina la exclusión, la inequidad, la injusticia social, con servicios de tercera, malos y humillantes como el transporte público, la salud, la educación y la vivienda.

Se tomaron el Malecón y se repartieron en comodato para mil años y en esos espacios lucran  hasta  del agua en botellas, con negocios de su propiedad. El aeropuerto, la metrovía, que son servicios públicos, rinden grandes utilidades a la gallada pelucona y si Ud. no tiene cushqui, salado. ¿Y las grandes obras por las que clama el Guayaquil profundo?: las hizo la Revolución Ciudadana, verbigracia: hospitales, centros de salud, unidades educativas del Milenio, réplicas de escuelas y colegios emblemáticos, Ecu911, Unidades de Policía Comunitaria, canchas deportivas, espacios verdes, rescate del Estero Salado, recuperación de la Isla Santay y sus puentes colgantes ahora destruidos ¿intencionalmente?, el gran parque Samanes, el más grande de Latinoamérica, con estadio incluido, obras que quieren privatizar.

Llevaron muy a mal que el Gobierno anterior les dañó el lucrativo negocio de los puertos marítimos privados. Peor aún, protestaron con gritos destemplados la firma del contrato para la construcción del puerto de aguas profundas de Posorja, alegando que basta con drenar el puerto de Guayaquil, a un costo multimillonario, con tal de no afectar los negocios de la gallada. Ahora, sin sonrojarse estos caretucos se toman la foto histórica, con el alcalde real y la alcaldesa ficticia y su séquito de áulicos, para apropiarse de esta obra inconfundible de la Revolución Ciudadana. ¿Tendrán vergüenza?

Cuánta razón tuvo Jorge Glas cuando en agosto del 2017 vaticinó todo lo que está ocurriendo. Hoy en la celda de la ignominia persecutoria es más libre que sus odiadores, presos de su conciencia, si la tuvieran. ¡Qué lujo de Vicepresidente, elegido por el pueblo!, no pues como algún Ottito, puesto a dedo, que donde va, le tiran la puerta. (O) Juan Cárdenas


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Confirmado.net

Etiquetas : EcuadorGuayaquilJUAN CARDENASMODELO EXITOSO?
A %d blogueros les gusta esto: