Defensa de Assange cree que el espionaje al que fue sometido invalida extradición a EEUU

La defensa del fundador de Wikileaks, Julian Assange, asegura que el espionaje del que presuntamente fue víctima, durante su estancia en la Embajada de Ecuador en Londres, debería suponer la anulación de su proceso de extradición a EEUU.

“Con las evidencias que hay ya en la causa consideramos que evidentemente se debe desarticular ya el proceso de extradición abierto en su contra”, señaló en declaraciones a la prensa Aitor Martínez, abogado del periodista australiano.

Martínez pronunció estas palabras a las puertas de la Audiencia Nacional de España -tribunal donde se investiga la causa de espionaje- después de que su cliente prestara declaración como testigo en videoconferencia desde Londres.

Según la información que consta en el sumario de la causa, existen indicios de que la empresa española Undercover Global S. L., encargada de proteger la legación diplomática de Ecuador en el Reino Unido entre 2015 y 2018, sometió al periodista australiano a una vigilancia durante las 24 horas del día a través de cámaras y micrófonos ocultos.

Con la información que se recababa a diario en la embajada, esta empresa realizaba una serie de informes que posteriormente eran “entregados a terceras personas o instituciones”.

De acuerdo con el sumario, entre las personas que recibían estas informaciones podrían encontrarse “autoridades de la República de Ecuador y agentes de los Estados Unidos”.

Aitor Martínez afirma que, en caso de que se confirme este entramado de espionaje, “se habría vulnerado radicalmente el privilegio de la relación abogado-cliente” y se habría tenido “acceso ilegítimo” a conversaciones privadas sobre su estrategia legal, lo que invalidaría el proceso de extradición.

“En la causa se han incorporado múltiples evidencias de grabaciones de los micrófonos que habrían estado ocultos en la embajada y grabaciones de las cámaras que disponían también de micrófonos ocultos que nadie comunicó”.

En ese sentido, Martínez aseguró que él mismo preguntó “en reiteradas ocasiones” a los trabajadores de la compañía si las cámaras de la embajada registraban audio, obteniendo siempre como respuesta una negativa.

Según la información disponible, existen indicios de que la empresa española llegó incluso a instalar un micrófono en uno de los baños de señoras de la embajada, lugar en el que Assange mantenía muchas de sus reuniones en busca de confidencialidad, bajo la sospecha de que podía ser espiado en otras estancias.

En 2012, Assange se refugió en la sede diplomática ecuatoriana tras perder todas las apelaciones contra la extradición que el Reino Unido se aprestaba a cumplir, accediendo al pedido de la Fiscalía sueca que lo requería para juzgarlo por presuntos delitos sexuales.

El ciberactivista rechazaba su extradición alegando que Suecia lo entregaría a EEUU, donde podía enfrentar la pena capital por haber publicado miles de documentos secretos sobre las operaciones del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán.

En abril pasado el fundador de WikiLeaks perdió el asilo que le proporcionaba Ecuador en su embajada y fue detenido por la policía británica.

Unos meses después, en noviembre, la Fiscalía de Suecia retiró los cargos de violación contra Assange.

Actualmente, el periodista australiano se enfrenta a un proceso de extradición a EEUU, país que podría condenar al activista a más de cien años de prisión por publicar información comprometedora a través del portal Wikileaks.

Confirmado.net / Sputnik

- Publicidad Bottom Ad -