Li Zhanshu, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, se reúne con el presidente de El Salvador, Nayib Armando Bukele Ortez en Beijing, capital de China

Los resultados de la reciente visita a China del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, mostraron una vez más que la cooperación entre China y los países latinoamericanos no es en absoluto una «trampa», sino que ofrece beneficios mutuos.

El mandatario salvadoreño concluyó el viernes su primera visita de Estado a China, luego de haber alcanzado un consenso para ampliar la cooperación bilateral en diversos campos, incluidas la construcción de infraestructuras, la agricultura y la tecnología.

Durante la visita, los dos países coincidieron en que los objetivos fundamentales de las relaciones sino-salvadoreñas son impulsar el desarrollo, mejorar el nivel de vida de sus gentes y lograr una cooperación en la que la ganancia sea mutua.

Sin embargo, algunos funcionarios estadounidenses difaman deliberadamente este tipo de cooperación y la definen como una «trampa», lo que refleja el doble estándar de Estados Unidos y su mentalidad desequilibrada.

China y los países latinoamericanos son miembros iguales de la comunidad internacional, y tienen el derecho a elegir sus socios de cooperación por su propia voluntad de manera independiente.

Como países en vías de desarrollo, China y los países latinoamericanos se complementan en cuanto a necesidades y ventajas, y comparten un gran potencial de desarrollo y el mismo deseo por un desarrollo común.

Solo los pueblos de ambas partes saben bien lo que les significan dichas relaciones y cooperación. Las intrigas de EEUU no tienen ningún argumento frente a los fructíferos resultados de la cooperación entre China y América Latina.

En los últimos años, las relaciones entre China y América Latina se han desarrollado a pasos agigantados.

El círculo de amigos latinoamericanos de China continúa expandiéndose con el establecimiento de relaciones diplomáticas con Panamá, República Dominicana y El Salvador entre 2017 y 2018.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta ha sido bien recibida por los países latinoamericanos, 19 de los cuales ya han firmado documentos de cooperación con China.

En la actualidad, China es el segundo socio comercial de América Latina, y la estructura comercial bilateral se está optimizando gradualmente.

Según estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las empresas chinas han creado más de 1,8 millones de empleos en esta región.

Desde ferrocarriles hasta puertos, desde productos agrícolas de valor agregado hasta los de alta tecnología, desde servicios financieros hasta comercio electrónico, la cooperación entre China y América Latina en diversos campos constituye un beneficio real para la gente de ambas partes.

Basada en los principios de igualdad y respeto mutuo, la cooperación entre China y Latinoamérica es una opción independiente y voluntaria de ambas partes, y no se dirige a terceros.

China está dispuesta a ampliar la cooperación sobre la base de respetar las voluntades de los países en la región.

China siempre respeta las opciones del pueblo latinoamericano y nunca interfiere en los asuntos internos de ningún país. Las dos partes están trabajando en conjunto para construir una comunidad con un futuro compartido.

La fructífera cooperación es una evidencia sólida de que los socios reales trabajan juntos sin condiciones adicionales y resuelven problemas con una mentalidad abierta y sobre la base de la igualdad.

Confirmado.net / XINHUA

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