Intriga de Washington sobre Xinjiang es costosa para la campaña antiterrorista global

El terrorismo y el extremismo son los adversarios comunes de la humanidad. Sin embargo, Washington, al difamar los compromisos y logros antiterroristas de China en Xinjiang, está enviando un mensaje peligrosamente erróneo.

En nombre de la protección de los derechos humanos en la región autónoma uygur de Xinjiang, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el martes un proyecto de ley relacionado con Xinjiang, la última interferencia flagrante de Washington en los asuntos internos de China.

Para China, Xinjiang es un importante campo de batalla en sus esfuerzos contra el terrorismo. Según un libro blanco publicado en agosto por la Oficina de Información del Consejo de Estado de China, desde 1990 hasta finales de 2016, separatistas, extremistas religiosos y terroristas llevaron a cabo varios miles de actos de terrorismo, como bombardeos, asesinatos, envenenamientos y ataques incendiarios en Xinjiang, causando la pérdida de numerosas vidas civiles inocentes y matando a cientos de policías.

Para revertir una situación tan drástica, Xinjiang ha adoptado una serie de medidas resueltas y efectivas contra el terrorismo y la desradicalización de acuerdo con la ley y las aspiraciones de los lugareños.

Los centros de educación y capacitación vocacional de Xinjiang, que brindan educación en chino estándar, comprensión de la ley y capacitación a aquellos influenciados por las enseñanzas terroristas y extremistas religiosas, tienen como objetivo cortar elementos del terrorismo y el extremismo de raíz.

Esa práctica se ajusta a los principios básicos de los esfuerzos mundiales contra el terrorismo y al espíritu de documentos de las Naciones Unidas (ONU) como la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo y el Plan de Acción de las Naciones Unidas para Prevenir el Extremismo Violento.

Irónicamente, muchos de los legisladores estadounidenses que patrocinaron y votaron por el proyecto de ley nunca han estado en Xinjiang, ni siquiera en China. Sin embargo, se comportan como si supieran más sobre la situación de los derechos humanos en Xinjiang que cualquier otra persona.

Además, mientras se desprestigia a China y su política sobre Xinjiang, Washington está también creando desastres de derechos humanos en Afganistán, Irak, Libia y muchos otros lugares del mundo. Tal conducta de dos caras ha expuesto totalmente una vez más la hipocresía y el motivo ulterior de los entrometidos de Estados Unidos.

China siempre mantendrá su compromiso con la eliminación del terrorismo, la protección de la seguridad y la promoción de la estabilidad en Xinjiang. También está resuelta para salvaguardar su soberanía nacional y sus legítimos derechos al desarrollo y la prosperidad. La farsa de Washington nunca cambiará la resolución de Beijing.

En cuanto a aquellos políticos entrometidos en Washington, atacar a China por televisión y redes sociales como Facebook puede servir a sus propios intereses políticos de modo oportunista. Pero es muy posible que tal forma de procurar obtener puntos políticos baratos anime a aquellos terroristas que se esconden en esquinas oscuras, observando e intentando atacar.

Se trata de un precio demasiado alto a pagar para la campaña colectiva del mundo para derrotar al terrorismo.

Confirmado.net / Agencia XINHUA

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