CHINA 70 años: Luchar para crear un milagro de la humanidad

El artículo expone que “China es una gran historia de éxito en el campo económico” y “China se ha convertido en la economía más estable y próspera del mundo”. El país, en pocas décadas logra el desarrollo que le ha costado cientos de años a los países occidentales. Esto demuestra a cabalidad que el liderazgo del Partido Comunista de China es el punto clave para concretar con eficiencia, tanto los asuntos interiores como exteriores, liderar el país y llevar al pueblo a crear una nueva situación que no había existido en cien años.

El 29 de septiembre, el Diario del Pueblo publicó en su portada un importante comentario titulado “Luchar para crear un milagro de la humanidad”. El texto, que consta de ocho entregas, desarrolló la tesis de que bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, la nación está haciendo realidad el sueño del milenio y avanza hacia la revitalización nacional. En este proceso, la Nueva China ha liderado a casi una quinta parte de la población mundial hacia una nueva época. El artículo expone que “China es una gran historia de éxito en el campo económico” y “China se ha convertido en la economía más estable y próspera del mundo”. El país, en pocas décadas logra el desarrollo que le ha costado cientos de años a los países occidentales. Esto demuestra a cabalidad que el liderazgo del Partido Comunista de China es el punto clave para concretar con eficiencia, tanto los asuntos interiores como exteriores, liderar el país y llevar al pueblo a crear una nueva situación que no había existido en cien años. Además, el citado artículo señala al mundo que los comunistas chinos y el pueblo chino tienen plena confianza en un plan chino para la exploración de un mejor sistema social de amplio espectro.

Los puntos principales se resumen a continuación:

Los 70 años de la Nueva China son el resultado de un proceso histórico en el que una milenaria nación persigue mil años de sueños y avanza hacia la revitalización nacional. También son un proceso espacio-temporal en el que un país lidera a casi una quinta parte de la población mundial que marcha hacia el mundo. Xi Jinping, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh, por sus siglas en inglés), subrayó: “Es una épica de lucha, tanto para la historia de la nación china como en la historia del mundo”.

El camarada Mao Zedong afirmó una vez: “¿Qué podemos fabricar ahora? No se puede manufacturar un automóvil, un avión, un tanque ni un tractor”. Ante tal situación, algunos sentenciaron: “El Partido Comunista de China tiene 100 puntos en lo militar, 80 puntos en lo político y 0 punto en lo económico”. Otros afirmaron que “la victoria del PCCh no será más que “un destello en la sartén”.

La reforma y la apertura son la elección clave para determinar el destino de la China contemporánea. De 1952 al 2018, el PIB de China aumentó de 67,91 mil millones de reminbi a 90,03 billones de reminbi, un incremento real de 174 veces. El PIB per cápita aumentó de 119 yuanes a 64,6 mil yuanes, la tasa de crecimiento real es de 70 veces. La China de hoy se ha convertido en la segunda economía más grande del mundo, ocupando el primer lugar en términos de comercio total de mercancías, en reservas de divisas, en el millaje de los ferrocarriles de alta velocidad y en la escala de la industria bancaria. ¿Quién podía predecir todo esto? La China actual genera más de 246 mil millones de renminbi diarios al PIB, importa y exporta bienes por 12,6 mil millones de dólares, envia y recibe 140 millones de paquetes de entrega rápida y produce 76 mil automóviles. ¿Quién podía vaticinarlo?

Durante muchos años, China ha contribuido con más del 30% al crecimiento económico mundial y se ha convertido en el principal estabilizador y fuente de energía para el crecimiento económico del orbe. Más de 700 millones de residentes rurales han salido de la pobreza, lo cual ha contribuido en más del 70% a la reducción de la pobreza mundial, creando un milagro en la historia de la lucha del planeta contra este flagelo social.

De acuerdo al punto de vista de muchas personas, lo más impresionante del gran cambio en 70 años de recorrido en la Nueva China es la escala. China tiene casi 1.400 millones de personas, mayor que la suma total de la población de las potencias desarrolladas. En términos de tiempo, China solo tardó decenas de años en recorrer el camino de desarrollo que a los países occidentales les costó cientos de años.

Al tiempo que logró un rápido desarrollo, China garantizó la estabilidad social a largo plazo, permitió que el vigor del desarrollo económico y social se expresara de una manera ordenada y logró un equilibrio entre vigor y orden, así como entre el desarrollo y la estabilidad.

La ley general del desarrollo histórico indica que un país en el proceso de transformación de una sociedad tradicional a una sociedad moderna suele experimentar un período de conflictos sociales y frecuentes riesgos.

Desde esta perspectiva, detrás del brillante “milagro de desarrollo” de China, hay un “milagro de estabilidad” de igual importancia. Es decir, a través del complicado y violento proceso de cambio económico y social, se ha mantenido la estabilidad general del orden social a largo plazo, con un desarrollo sostenible y saludable de la economía y la sociedad.

La China de hoy, con una gobernanza social efectiva y un buen orden social, brinda el hecho de que el sentido de ganancia, felicidad y seguridad del pueblo sea más amplia, más segura y más sostenible. Los extranjeros que visitan el país sienten que “China es uno de los países más seguros del mundo”.

El hecho de que el país puede lograr estabilidad a largo plazo ha sido el criterio más importante para evaluar la calidad del sistema, sus fortalezas y debilidades. Desde tal perspectiva histórica es un milagro que la Nueva China haya mantenido una buena estabilidad social a lo largo de 70 años.

Ante el milagro chino, algunos estudiosos occidentales expresaron que cualquiera que pudiera explicar a China, sería candidato al Premio Nobel.

Los observadores internacionales que estudian los asuntos de China coinciden en que el Partido Comunista de China es más valiente frente a los diversos obstáculos y que materializa logros increíbles. En los últimos 70 años, existió el bloqueo, se experimentó el desarrollo de estilo radical y aventurero, acontecieron graves desastres como inundaciones, terremotos y epidemias, y también aparecieron desafíos internacionales como la crisis financiera y la fricción comercial. Precisamente, y debido al firme liderazgo del PCCh, los esfuerzos se han concentrado en los asuntos importantes, organizando de forma unificada y eficiente diversas causas y tareas. Hoy en día, se puede responder con éxito a una serie de grandes desafíos y riesgos, superar grandes dificultades y avanzar con paso firme en la dirección correcta.

Durante los 70 años, el milagro creado en tierra china ha reunido la exploración y la práctica de la búsqueda sobre el “cómo gobernar”. Nuestro PCCh cree firmemente que “resolver los problemas de China solo puede encontrar formas y medios para adaptarse a sí mismo en la propia tierra”. Este camino milagroso de 70 años ha sido testigo de la exploración e innovación continuas de un partido marxista.

Del 1949 al 2018, el ingreso disponible per cápita de los residentes chinos aumentó 59,2 veces, y la esperanza de vida per cápita ascendió de 35 a 77 años. La vida de los ciudadanos ha evidenciado cambios estremecedores, demostrando con elocuencia la premisa: “el pueblo primero”. Si el desarrollo de la Nueva China explora el singular “camino de China”, entonces los objetivos de desarrollo en espiral ascendente y la mejora de la vida del pueblo durante las siete décadas recientes, declaran al mundo el “valor de China”, que es íntrinsecamente el valor del socialismo.

(Foto: Pudong Times)

En los últimos 70 años, el socialismo con características chinas ha demostrado su gran vigor y superioridad, impulsado por las ventajas del liderazgo del PCCh, las ventajas de emponderar a la gente como los dueños del país, las ventajas de la administración integral del país de acuerdo al imperio de la ley, y las ventajas del centralismo democrático.

Hace más de cien años, algunas personas resumieron el atraso de China en tres niveles: artefactos, sistemas y conceptos. Hoy, desde la fábrica mundial hasta el mercado global -e incluso la plataforma mundial- el desarrollo de China emite un cada vez mayor “efecto derrame”. El concepto chino que apoya su desarrollo ha depositado la gran esperanza de explorar la fuerza impulsora del desarrollo humano. Hoy, en cuanto al conocimiento, la comprensión y la aplicación de las tres leyes, los comunistas chinos han alcanzado un nuevo y más alto nivel. El libro “La Revitalización de China por Xi Jinping”, editado por el académico estadounidense Ross Terill, señala que el presidente Xi está liderando el país para completar los tres ámbitos principales de gobernanza: la gobernanza del partido en el poder, la gobernanza estatal y la gobernanza global.

En varias conferencias internacionales, la voz de China ha recibido mucha atención y el modelo de desarrollo de China se ha convertido en un tema central. En 2016, cuando estudiaba en la Escuela Especial del Instituto de Cooperación y Desarrollo Sur-Sur, el asesor del Ministerio de Finanzas de Mozambique aseguró: “Quiero aprender el modelo de desarrollo de China y encontrar un camino adecuado para el desarrollo de nuestro país”. En 1979, el ingreso per cápita de China era menos que un tercio de los países del África subsahariana. Hoy, muchos países de África están aprendiendo de China para sus propios “modelos”.

La gran revitalización de la nación china no es solo la mejora del poder nacional integral, sino también el “surgimiento de una civilización” que contiene ricas connotaciones. Hoy, frente a la antiglobalización, el proteccionismo, el populismo y otras tendencias de pensamiento, China cree firmemente que “es imposible que el mar de la economía mundial retroceda a un pequeño lago o un pequeño río aislados”. El milagro chino revela que la globalización económica es una “tendencia histórica irreversible” y la paz y el desarrollo son “las aspiraciones comunes de toda la humanidad”. Solo trabajando juntos para construir conjuntamente una comunidad de destino compartido para toda la humanidad, tendremos un futuro brillante. Tal comprensión es de vital importancia para la sociedad global.

Mirando hacia atrás en la historia, el PCCh es el partido de pensamiento más abierto. Desde la reforma y apertura, hemos aprendido de los logros creados por todos los países del mundo, aplicándolos a la luz de las condiciones chinas. Enfrentando el futuro, el PCCh está decidido a luchar por la causa del progreso humano y continuará promoviendo el desarrollo del país con el objetivo de crear más oportunidades para el mundo, explorará las leyes que rigen el desarrollo de la sociedad humana a través de su propia práctica y la compartirá, asumiendo de mejor manera la gran misión de contribuir con más peso a favor de la comunidad internacional.

En octubre de 2018, cuando el presidente Xi Jinping visitó Guangdong, reafirmó ante el mundo la creencia y confianza de los comunistas chinos de hoy, y declaró la meta de la Nueva China en su camino de lucha:

“La primera parada de mi visita después del XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh) es Shenzhen. Con motivo del 40 aniversario de la reforma y apertura, es necesario declarar al mundo que la reforma y apertura de China nunca se detendrá. China seguramente tendrá un milagro más grande que sorprenderá al orbe.”

Confirmado.net / Diario del Pueblo

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