Astronautas alemanes

También esto interesa a los científicos: ¿qué pasó exactamente allí, y qué se puede aprender de ello para la Tierra? ¿Y qué se podría encontrar aún allí, en un sistema de cañones de 4000 kilómetros de largo, el más grande de nuestra galaxia?

Por Andreas Heimann (dpa)

La cuenta regresiva para la primera misión tripulada a Marte ya está corriendo. Desde el punto de vista tecnológico, el vuelo al planeta rojo sería posible hoy en día, 50 años después del primer alunizaje. Sin embargo, es controvertido cuánto llevará hasta que el primer hombre ponga pie en Marte. El ex astronauta alemán Ulrich Walter, profesor de tecnología de la navegación espacial en la Universidad de Múnich, cree que será para 2048.

Para ese entonces, el físico cree que la constelación Tierra-Marte será propicia para un aterrizaje en el planeta que tiene apenas la mitad del tamaño que el nuestro. Walter considera poco probable que sea posible antes. Otros, en cambio, son más optimistas.

Pero hay un problema: la idea es que los astronautas regresen sanos y salvos. Y en esto Walter ve aún riesgos considerables. Sin embargo, señala: “Allí afuera hay un planeta que podemos alcanzar. Ya sólo por eso llevará a las personas a visitarlo”.

¿Y todo esto para qué? Para muchos científicos, como el astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) Alexander Gerst, Marte es fascinante. Gerst, que fue el primer comandante alemán que tuvo la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), cree posible que haya vida en el planeta rocoso. El vuelo hasta allí tardará entre seis y siete meses, según estimaciones.

“Si volamos a Marte y encontráramos de hecho señales de vida, ya sea extinguida o aún existente, esto significaría que probablemente haya mucha vida allí afuera”, dijo Gerst. “Saber que las personas no estamos solas en el universo sería uno de los hechos filosóficos más extraordinarios que uno pueda imaginar”, señaló.

Sin embargo, no hay indicios de una vida más desarrollada en el planeta famoso por su paisaje desértico rojo óxido. “Alguna vez Marte se pareció mucho a la Tierra”, explica el astronauta. “Tenía una atmósfera densa”. Y había, a diferencia de hoy en día, agua en la superficie. Aún es posible observar formaciones de yeso claras que probablemente se hayan formado por la evaporación de agua.

También esto interesa a los científicos: ¿qué pasó exactamente allí, y qué se puede aprender de ello para la Tierra? ¿Y qué se podría encontrar aún allí, en un sistema de cañones de 4000 kilómetros de largo, el más grande de nuestra galaxia?

Alexander Gerst dice que para las personas en Marte, la Tierra sería sólo un pequeño punto azul en el firmamento. “Esto por un lado da miedo, ya que sabemos que no hay nada allí que conozcamos, estaremos allí afuera en una tierra completamente nueva. Por otro lado, me alegra la idea de que los primeros descubridores de Marte regresen y nos informen qué vieron allí”, apunta.

Confirmado.net / DPA

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