No hay nada más apacible, dicen, que el canto de un gallo para despetarse por la mañana. Excepto si este proceso se repite constantemente durante dos años, y no solo por la mañana sino también a mediodía, por la tarde y por la noche.

Eso es lo que denuncia una pareja de jubilados de la isla de Oléron, que asegura no poder vivir con el incesante ruido del gallo Maurice. Su dueña, Corinne, niega que sea  así.

Confirmado.net / Euronews

Etiquetas : animalescuriosidades
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