Margaret Thatcher formuló que para el neoliberalismo “la economía es el método, el objetivo es el alma” (psique).

El autor propone pensar como un nuevo lawfare (“guerra sucia jurídica”) el uso prejuicioso en el discurso mediático de términos provenientes de los saberes psi con el objetivo de instalar determinados clichés sociales.

Por Alberto Sladogna

La vida cotidiana contiene palabras, frases organizadas por términos de orden psicopatológico; es así que el lenguaje reúne mediante una torsión el adentro y el afuera. En los medios circulan término como “psicopatología”,  “psicótico”, “histérico”, “perverso”, “neurótico”, “hombre de los lobos”, “déficit de atención”, “el hombre de las ratas”, “TDHA”; “débil mental”, “esquizofrénico”, “la joven homosexual”, “brote psicótico”, “compensado”, “paranoico”, “narcisista”.

Algunas de estas palabras de empleo coloquial  han surgido de la psiquiatría, de la psicología o del psicoanálisis y alimentan los perjuicios y prejuicios sobre nuestras vidas y las vidas de los otros. A Freud no le pasó desapercibido ese hecho: “La psicopatología de la vida cotidiana” (1901) no descalificaba a quien era tomado por un lapsus, un chiste o se le produzca la sustitución de una palabra por otra. En concreto: esa psicopatología de la vida cotidiana no hacía más que revelar su normalidad. Esa normalidad cotidiana al ser tomada por la “psicopatología mediática” se convierte en una herramienta de lawfare (guerra sucia jurídica), cuyo objetivo es impactar el alma de cada ciudadano para construir su singular subjetividad consciente e inconsciente. Cuando esas palabras ingresan a los medios de comunicación y las redes sociales cambian en sí mismas, con su incorporación se produce una operación encubierta, instalar un cliché.

¿Qué es un cliché? Un cliché es una idea, frase o expresión que por su reiteración se transforma y ocupa un lugar en nuestra subjetividad de forma consciente o inconsciente: las mariposas en el estómago al hablar o vivir encuentros y desencuentros; el cliché de una risa para mostrar encubierto  el hecho de no saber qué hacer o decir ante una experiencia nueva. Un cliché cinematográfico común constituido por desactivar una bomba un segundo antes de su posible estallido o una sombra que delata la presencia del asesino o una persecución policial efectuada a contramano.

Los pintores, señaló Deleuze, mostraron un estilo del cliché: la tela no está en blanco antes de pintar un cuadro, por lo contrario, está cubierta de clichés no-visibles: el modelo que impone la forma de una pipa, de una rosa, de un rostro, de un punto y una línea solo pueden pintarse siguiendo el cliché no visible. Todas las abominaciones o descalificaciones, lo  malo, anormal o normal ya están en la tela en blanco o, en la mente en blanco para pintar, escribir, actuar… El cliché de la normalidad operará en nuestras vidas subjetivas.

ARTÍCULO ORIGINAL DE PÁGINA 12 – LEA MÁS

Confirmado.net

Etiquetas : “guerra sucia jurídica”Lawfarelawfare psicopatológico
A %d blogueros les gusta esto: