A finales del próximo julio del 2019, la Superintendencia de Comunicación (Supercom) dejará de existir. Ese es el plazo estipulado en el plan de cierre de la entidad, tras la aprobación de las reformas a Ley Orgánica de Comunicación (LOC), que eliminó a este organismo punitivo creado por el anterior Gobierno.

Por el momento, las intendencias de Esmeraldas, Guayaquil y Portoviejo ya fueron liquidadas en su totalidad. Aún resta completar este proceso en las intendencias de Riobamba, Cuenca y Loja, así como en la sede matriz de Quito.

De los 292 funcionarios que tenía la Supercom en agosto del 2018, hoy ya quedan solo 84. En la oficina central, la mayoría de puestos de trabajo luce vacía. El movimiento es mínimo. Además, desde el 20 de febrero pasado ya no se efectúa el monitoreo de medios en el sistema Videoma.

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