MUNDOSociedadTitulares

Poder económico de tabacaleras aún disuade a gobiernos latinoamericanos, alertan analistas

El poderío económico de las tabacaleras es tan grande que aún amenaza y disuade a los gobiernos latinoamericanos, y por eso aunque estos han avanzado en la lucha contra el tabaquismo existe un largo camino por recorrer, advirtieron especialistas consultados por Sputnik.

“El poder económico de las tabacaleras es la principal dificultad que tienen los gobiernos latinoamericanos para impulsar políticas contra el consumo de tabaco, y es la razón por la cual algunos países están atrasados; además, continúa siendo una amenaza latente incluso en aquellos países que han aplicado políticas de control”, dijo a esta agencia el presidente del Centro de Investigación para la Epidemia del Tabaquismo de Uruguay, Eduardo Bianco.

En la misma sintonía, el doctor en sociología e investigador Marcelo Boado, profesor de la Universidad de la República en Uruguay, dijo a Sputnik que “el consumo de tabaco en América Latina no ha bajado lo suficiente porque las tabacaleras tienen oligopolios muy fuertes”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco “es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo”, ya que mata hasta a la mitad de sus consumidores.

Cada año mueren más de ocho millones de personas en el planeta, entre los que se encuentran 65.000 niños que fallecen por enfermedades atribuibles al humo de tabaco ajeno.

Además, casi el 80 por ciento de esas muertes suceden en los países de ingresos bajos o medios, según la OMS.

Bianco dijo que las tabacaleras quieren imponer una visión que “no tiene evidencia científica” cuando le advierten a los gobiernos que si aumentan los impuestos a sus productos habrá contrabando.

“Repiten esa idea hace mucho tiempo para tratar de asustar a los gobiernos para que no apliquen o que retrocedan en las medidas; el punto clave de este asunto es que el poder de las multinacionales, fundamentalmente porque tienen ingresos que superan los productos brutos internos de nuestros países, hace que tengan la capacidad de penetrar en los niveles políticos para bloquear el desarrollo de las políticas”, agregó.

Como ejemplo, el analista señaló que la política de impuestos es la que menos se aplica en la región.

“Al no haber impuestos, no obtenemos ingresos para hacer campañas de concientización y para que en los ministerios haya la cantidad de gente necesaria para tratar estos temas (…) Las tabacaleras siguen confundiendo y engañando a los tomadores de decisión a pesar de que existe una abrumadora evidencia que muestra que el comercio de tabaco no es algo que contribuya al desarrollo de los países”, señaló.

TENDENCIAS EN AMÉRICA LATINA

En la región de las Américas, el tabaco es responsable aproximadamente de un millón de muertes al año, según la Organización Panamericana de la Salud.

En América Latina, causó el 9,4 por ciento de las muertes en 2016, según la organización social El Altas del Tabaco.

“Las muertes relacionadas al tabaco aumentaron de 247.000 en 1990 a 303.000 en 2016 en América Latina”, señaló el grupo un informe publicado en su página web.

No obstante, Bianco afirmó que la tendencia en América Latina en los últimos años ha sido la disminución del consumo.

El uso de tabaco en la región disminuyó de 21,4 por ciento en 1980 a 11 por ciento en 2015, y el número de fumadores se redujo de 77,3 millones en 1980 a 69,1 millones en 2015, señaló El Atlas del Tabaco.

“De todas maneras, estamos lejos de resolverlo, ya que se observan diferentes situaciones en los países de la región”, apuntó Bianco.

Las naciones que más han avanzado en la lucha contra el tabaco son Panamá, Uruguay, Costa Rica y Brasil, agregó.

En cambio, Bolivia, Paraguay, Nicaragua y Guatemala son los que menos han impulsado políticas para la prevención.

“Nosotros éramos, como región, los peores de la clase hace 20 años, cuando se inició el proceso de negociación el convenio macro para el control del tabaco; sin embargo, los países de América Latina fueron los que más progresaron en el control del tabaco en los últimos años y hoy se colocan con respecto a Asia, África en una situación de ventaja”, agregó.

De todas formas, con respecto a Europa y en algunas partes de EEUU, a América Latina falta mucho por progresar, dijo Bianco.

EL CASO URUGUAYO

Boado destacó que el primer país en lanzarse en una lucha de frente contra el tabaco en América Latina fue Uruguay, en 2005, lo cual “cambió fuertemente el modo de vida y el aroma de determinados lugares”.

El especialista señaló que esta pequeña nación sudamericana no solo restringió los espacios para fumar, sino que además adoptó políticas de ayuda, terapia y tratamiento a fumadores y exfumadores.

Sin embargo, Uruguay falló en la aplicación de impuestos contra el tabaco, sostuvo.

“Hubo un Gobierno cómplice con la medida de encarecimiento de los cigarrillos (…) En Uruguay hay un sector monopólico que no era tan poderoso como ocurrió como Argentina o Brasil, donde determinadas normativas no pudieron avanzar, ya que eran dueños de medio país”, agregó.

El experto opinó que en Uruguay se evitó aumentar más los impuestos al tabaco porque éste está dentro de la canasta de consumo, la cual mide la inflación.

“Si esto pasó en Uruguay, en los otros países menos que menos se iba a impulsar impuestos fuertes porque las tabacaleras son oligopolios muy grandes; los países van avanzando como van pudiendo”, señaló.

Uruguay se enfrentó a las tabacaleras internacionales a partir 2005, cuando la primera administración de Tabaré Vázquez (2005-2010) adoptó medidas severas contra la publicidad de los productos de tabaco, elevó los impuestos a los cigarrillos y prohibió fumar en todos los espacios públicos.

En 2016, Vázquez se anotó una resonante victoria contra Philip Morris en un litigio internacional por el cual la tabacalera reclamaba una jugosa indemnización por la presunta violación uruguaya de un tratado de protección de inversiones con Suiza.

Cifras oficiales indican que 294.000 personas dejaron de fumar en Uruguay desde 2005.

Mientras, en Argentina se observa desde 2005 una disminución constante del consumo, ya que, según la encuesta Nacional de Factores de Riesgo, la tasa de fumadores descendió de un 25,1 por ciento (2013) a un 22,2 por ciento (2018).

No obstante, se calcula que 44.000 personas mueren al año por el consumo de tabaco, según cifras oficiales.

En Colombia, el número de fumadores adultos cayó de 3,3 millones a 2,8 millones, lo que representa una disminución del 15 por ciento entre 2016 y el 2017, luego de la aplicación de la Ley Anti Tabaco.

En Perú, 16.000 personas mueren como consecuencia del tabaquismo, representando el 15,5 por ciento de las causas de mortalidad.

En Brasil, el número de fumadores de tabaco cayó un 40 por ciento en los últimos 12 años.

“En 2018, el 9,3 por ciento de los brasileños afirmaron que tenían como hábito fumar tabaco, mientras que en 2006, año de la primera encuesta, ese índice era del 15,6 por ciento”, detalla el Ministerio de Salud del gigante sudamericano.

Por su parte, Bolivia tiene el mayor índice de prevalencia al consumo de tabaco en los países de América, con un 40 por ciento, según la OMS, y luego le sigue Chile con un 38,7 por ciento.

Mientras tanto, en Cuba fallecen más de 13.000 personas anualmente por enfermedades asociadas al tabaquismo

Con un 24 por ciento de prevalencia del tabaquismo en la población, Cuba ocupa el tercer lugar de los países latinoamericanos con mayor índice de adicción al tabaco y el número 28 a nivel mundial, según estadísticas de la OMS.

Confirmado.net / Sputnik

Etiquetas : LATINOAMERICASPUTNIKtabacaleras
A %d blogueros les gusta esto: