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ECUADOR, antes y después del Acuerdo con el FMI: ¿Camino al desastre económico argentino? (Análisis)

Tanto Argentina como Ecuador han sufrido grandes deterioros en lo económico y social. Ambos países están con crecimientos de sus economías pobres, con deterioros en sus balanzas comerciales, con incrementos muy fuertes en sus deudas externas públicas. Y en lo social, en ambos países la pobreza y desigualdades han aumentado.

¿Qué más debemos esperar en el Ecuador para parar este latrocinio que se está haciendo al país? ¿qué tiempo más debemos esperar para llegar a las graves consecuencias en las qué está Argentina? ¿A los culpables de estas consecuencias para el país se les va a aplicar la acción de repetición regulada por la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional?

Antes del Acuerdo: Una Revisión Convertida en Acuerdo

Ecuador

Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) visitó Quito, Guayaquil y Cuenca del 20 de junio al 4 de julio de 2018 para sostener discusiones para la Consulta del Artículo IV de 2018 con Ecuador. Al final de la visita, el equipo de la misión, dirigido por la Sra. Anna Ivanova, emitió la siguiente declaración:

“Las autoridades ecuatorianas han dado, recientemente, pasos importantes para fortalecer las instituciones fiscales y restablecer una economía competitiva impulsada por el sector privado. La nueva “Ley de Fomento Productivo”, aprobada por la Asamblea Nacional en junio, contiene mejoras notables en el marco de la política fiscal que van en la dirección correcta, aunque es posible realizar mayores afinamientos. También se están realizando esfuerzos para aumentar la transparencia fiscal y cumplir con las normas internacionales de contabilidad. En el frente de la competitividad, nos sentimos alentados por las medidas adoptadas recientemente destinadas a suavizar la rigidez del mercado laboral en algunos sectores, mejorar el marco jurídico para los inversores y facilitar el comercio”.

“Sin embargo, Ecuador aún se está acomodando a los choques externos que han expuesto los desequilibrios estructurales subyacentes en la economía del país. En este contexto, se avecinan importantes desafíos, como abordar un alto déficit fiscal y el aumento de la deuda pública, un tipo de cambio efectivo real sobrevaluado y vulnerabilidades en la balanza de pagos del país”.

“Es necesario fortalecer la posición externa de Ecuador, incluyendo un incremento adecuado del nivel de reservas. La tasa de cambio efectiva real está sobrevaluada, lo que representa una restricción para la competitividad, el crecimiento y la creación de empleo, así como una vulnerabilidad para las perspectivas económicas”.

“El sistema financiero luce saludable; está bien capitalizado, con una sólida calidad de crédito y altos niveles de liquidez. El crédito privado sigue creciendo de manera robusta, aunque a un ritmo más lento. La supervisión de las cooperativas debería fortalecerse, sin embargo, el sector no parece representar riesgos sistémicos. Eliminar las barreras a la intermediación financiera efectiva, continuar mejorando la gestión del riesgo de los bancos y su supervisión y la planificación de contingencias podría ayudar a fortalecer el sistema”.

“Además, son necesarias más reformas en el lado de la oferta para mejorar la competitividad de Ecuador, fomentar la creación de empleo y aumentar la productividad. Ecuador podría beneficiarse de una reducción de la rigidez del mercado laboral, la ampliación de los acuerdos comerciales, una mejora en la eficiencia y confiabilidad del sector energético, además de continuar con los esfuerzos para enfrentar la corrupción”.

“De cara al futuro, consideramos que las autoridades deberían mantener el curso de acciones rápidas y decisivas para abordar las vulnerabilidades de la economía. Esto es particularmente importante teniendo en cuenta posibles condiciones de financiación global más estricta, los precios del petróleo más bajos y una mayor apreciación del dólar de EE. UU. El equipo del Fondo queda a disposición para proveer asistencia técnica en las áreas identificadas por las autoridades”.

“Agradecemos a las autoridades por su impecable organización de las reuniones del Artículo IV, un espíritu de diálogo abierto, y la transparencia demostrable bajo la cual llevaron a cabo la consulta”.

Luego de esta revisión se definieron los condicionantes, cumplir a rajatabla las metas cuantitativas y cualitativas: Reducción del estado, menor gasto público, Ley de Fomento Productivo, apertura comercial (firmas de acuerdos comerciales), reforma fiscal direccionando las recaudaciones a impuestos indirectos y reduciendo los impuestos directos, desregulación del mercado laboral, desregulación financiera, todo ello indicando lo que se debía hacer “suavizar la rigidez del mercado laboral en algunos sectores, mejorar el marco jurídico para los inversores y facilitar el comercio” e impulsar las privatizaciones al indicarse al país que se debía hacer “una mejora en la eficiencia y confiabilidad del sector energético”.

El acuerdo terminó firmándose el 1 de marzo de 2019, el Ministro de Economía y Finanzas del Ecuador Richard Martínez y la Gerente General del Banco Central Verónica Artola, firmaban el Memorándum de Políticas Económicas y Financieras (MPEF) por el cual solicitaban al Fondo Monetario Internacional la aprobación de un acuerdo de tres años (36 meses) en el marco del Servicio Ampliado del FMI por una cantidad equivalente a SDR 3.035 mil millones (435 por ciento de la cuota y el equivalente a US$ 4,21 mil millones)”.

Y empiezan las coincidencias del acuerdo llevado a cabo en las mismas condiciones que con Argentina. Desde el discurso oficial del gobierno de Moreno se empieza a decir exactamente lo que el gobierno argentino de Macri dijo en su momento “esto constituye parte de un plan sólido que ayudaría a construir confianza y reducir la incertidumbre, fortaleciendo la economía y protegiendo a los sectores más vulnerables mediante el sostenimiento del gasto en asistencia social”.

Cumpliéndose las metas establecidas, la periodicidad de los desembolsos del apoyo financiero de varios organismos multilaterales, entre ellos, el Fondo Monetario Internacional (FMI), es USD 4.600 millones en 2019; USD 3.100 millones en 2020; y USD 2.500 millones en 2021. Los desembolsos serán para llevar a cabo las reformas estructurales (aplicación del plan neoliberal), de la siguiente manera: Del Banco Mundial $1.700 millones; del BID $1.700 millones; del CAF $1.800 millones; del Banco Europeo de Inversiones $380 millones; Agencia Francesa de Desarrollo $150 millones; del FLAR $280 millones y del FMI $4200 millones. De los USD 10.200 millones, debido al acuerdo con el FMI, USD 6.700 son de libre disponibilidad y el resto, USD 3.500 millones, atado a proyectos. Mismos 3.500 millones de disminución de la inversión pública en el PGE 2019.

Pero el desembolso para 2019 es insuficiente e implicará al igual que Argentina hacer extensiones al acuerdo y solicitar más desembolsos ya que las necesidades de financiamiento no podrán ser cumplidas, puesto que el PGE 2019 indica necesidades por financiar que ascienden a 9.600 millones, con la deuda del 29 de enero 2019 de 1.000 millones, las necesidades son de 8.600 millones de dólares, 4.600 millones que presta los organismos internacionales, todavía falta por cubrir 4.000 millones de dólares. Por tanto, las reformas deben ser más profundas para recibir más desembolsos. Copia al 100% de lo que sucedió en Argentina.

Esto implica que este es el primer acuerdo y luego vendrá un rescate mayor a cambio de desregulación o flexibilidad laboral para la “competitividad” y desregulación financiera (se liberarán las tasas de interés) para un sistema financiero sólido, mayor aperturismo para mejorar balanza de pagos. Estas metas tienen un propósito, mayor desempleo para que los salarios se reduzcan y tener mayor oferta de trabajo, con lo cual las grandes empresas puedan obtener mayores ganancias; y mayores tasas de interés y costos financieros para que la banca tenga una mayor “liquidez” pero lo que se busca es que las utilidades sean mayores. Estas reformas neoliberales lo que buscan es maximizar las ganancias del gran capital. Esto es una copia al 100% del proceso argentino. Las consecuencias serán catastróficas y los únicos beneficiarios serán los grupos económicos (el gran capital que se concentra en exportadores e importadores) y las transnacionales.

Frente a esto, se puede indicar que esta carta de intención revive los propósitos empresariales, económicos, sociales e ideológicos del modelo empresarial llevado a cabo por el estado burgués en las décadas de los 80, 90 y entrado el siglo 21. Esta carta de intención contempla una vuelta al ciclo económico oligárquico-empresarial que contradice la Constitución en cuanto a lo económico y social.

Argentina

Acorde al Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el acuerdo con el FMI se llevó a cabo de la siguiente manera: “El 12 de junio del 2018, el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne juntamente con el entonces presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, firmaban el Memorándum de Políticas Económicas y Financieras (MPEF) por el cual solicitaban al Fondo Monetario Internacional la aprobación de un Acuerdo Stand-By por un período de 36 meses y por un monto de USD 50.000 millones”. “Desde el discurso oficial del gobierno nacional, esto constituía parte de un plan sólido que ayudaría a construir confianza y reducir la incertidumbre, fortaleciendo la economía argentina y protegiendo a los sectores más vulnerables mediante el sostenimiento del gasto en asistencia social”.

Cepa indica en un informe de febrero 2019 que “A pesar del escenario mencionado, el 17 de octubre de 2018 se firmó un nuevo Memorándum, que fue aprobado rápidamente por el Directorio del FMI. Este acuerdo se dio a conocer el 26 de octubre, un día después de la sanción en la Cámara de Diputados de la Ley de Presupuesto. Resulta sintomático que dicho Presupuesto prevé ajustes en todos los rubros con excepción del pago de intereses de la deuda”.

En junio 2018 se realizó un primer acuerdo con el FMI, el cual tuvo una breve duración de poco más de tres meses, para dar lugar una revisión de los desembolsos y de las metas, que además sumaron USD 7.000 millones a los USD 50.000 del primer acuerdo, totalizando USD 57.000. Esta ampliación se realizó a pesar de haberse reconocido notorios incumplimientos en las metas de inflación, la utilización de la emisión de dólar futuro como herramienta de contención del dólar y la pérdida de reservas del BCRA. A la fecha, los desembolsos del FMI suman USD 28.200, que fueron desembolsados del siguiente modo: $15.000 en junio de 2018, USD 5.600 en septiembre 2018 y USD 7.600 en diciembre 2018. Si se adicionan los USD 10.900 que se esperan a marzo 2019, se alcanzaría un préstamo concretado de USD 39.100 millones, es decir, el 70% de los montos acordados con el organismo.

Similitudes entre Ecuador y Argentina durante la firma del acuerdo con el FMI

Con lo mencionado arriba, ¿por qué deberían ser diferentes los programas y resultados económicos y sociales entre Argentina y Ecuador, si el discurso y  los procesos llevados a cabo son los mismos? Si lo primero que se hizo en Argentina fue el estímulo al sector empresarial, la Reforma a la Ley de Presupuesto, reforma laboral y fiscal; mientras en el Ecuador la Ley de Fomento Productivo, y se llevará a cabo la Reforma a la Ley al Código Orgánico de Finanzas Públicas, la reforma laboral y fiscal. La única diferencia es el período de aplicación, en Argentina empezó el acuerdo en marzo de 2018, en Ecuador empezó en marzo de 2019; es decir, la diferencia en los acuerdos firmados con el FMI entre Ecuador y Argentina, es un año, nada más.

Sin embargo de estas similitudes, señala la representante del FMI en Ecuador, Anna Ivanova, que los programas neoliberales aplicados en Ecuador y Argentina “Son programas muy diferentes. Argentina tiene su propio programa y sus propios temas económicos. Ecuador tiene un tipo de programa diferente y es mucho más estructural, por lo que no creo que estas cosas deban vincularse en absoluto. Los dos países tienen problemas diferentes. Ambos acudieron al FMI, pero resulta que no existe una conexión específica”.

Esto es falso, ya que los acuerdos son similares, los temas económicos son los mismos: reducción del gasto público, reformas a la ley de presupuestos (en el caso ecuatoriano al Código Orgánico de las Finanzas Públicas), reformas  fiscales que priorizan impuestos indirectos, autonomía del Banco Central, reformas laborales, liberalización de tasas de interés, etc. Y los resultados sociales  empiezan a concretar en las mismas condiciones.

Después del Acuerdo: Reiterado Deterioro Económico y Social

Ecuador

El país empieza a entrar en un proceso de deterioro económico (FMI y neoliberales le llaman enfriamiento de la economía), y el crecimiento de la economía empieza a desmoronarse desde el tercer trimestre del 2017 a finales del 2018, y la perspectiva de crecimiento del propio FMI es -0,5% para 2019 y 0,2% para 2020. Es decir, la economía seguirá en un deterioro económico, por no decir, una profundización de la crisis económica.

Este deterioro económico ha ido acompañado de un fuerte endeudamiento, en palabras de un analista económico, “este gobierno de Moreno es el campeón del endeudamiento”. Lo que no cuadra en este fuerte endeudamiento llevado a cabo por este gobierno de Moreno es lo siguiente, ¿para que se ha llevado a cabo un fuerte endeudamiento si prácticamente toda la obra pública se llevó a cabo en los 10 años de gobierno de Correa, e incluso la obra pública llevada a cabo entre 2017 y 2018 estaba financiada y en ejecución, solo se la debía gestionar? ¿A donde ha ido a parar todo ese fuerte endeudamiento? Entre mayo 2017 a enero 2019: Deuda por 11.722 millones en 19 meses. Gobierno anterior se endeudó en la misma cantidad al cabo de 9 años y 3 meses, al pasar la deuda de 10.205,3 millones en agosto de 2007 a 22.575,2 millones en junio de 2016 (Fuente Banco Central del Ecuador). Entre mayo 2017 a diciembre 2019: Deuda bordeará los 21.000 millones de dólares luego de 2 años y 7 meses, 11.722 millones hasta enero 2019 más 8.600 millones que faltan por financiar durante este año acorde al PGE 2019., de los cuales 4.200 millones viene de FMI y otros organismos y se deberá financiar desde estos organismos otros 4.400 millones de dólares, Gobierno anterior durante todo su período (10 años) se endeudó con el exterior en 16.600 millones al pasar la deuda de 10.375 millones en agosto de 2007 a 26.908 millones en abril de 2017 (Fuente Banco Central del Ecuador).

La Balanza Comercial también ha venido sufriendo fuertes deterioros debido a la profundización en el aperturismo comercial. En 2016 la balanza comercial total fue positiva en 1.247 millones de dólares, y la balanza comercial no petrolera era negativa en -1.722 millones de dólares; mientras en 2018, la balanza comercial total es negativa en -514,5 millones de dólares y la balanza comercial no petrolera fue negativa en -4.958,5 millones de dólares. Sólo entre enero y febrero de 2019, la balanza comercial es negativa en -450 millones de dólares.

¿Qué va a suceder en los próximos años con la Balanza Comercial cuando se ejecuten los acuerdos firmados con Gran Bretaña, y los acuerdos que se pretende firmar con Asia-Pacífico y los Estados Unidos? Definitivamente el deterioro en balanza comercial será fatal y por tanto la balanza de pagos sufrirá fuertes déficits que terminarán afectando las reservas del país, solo ahí se entiende el porque los préstamos con organismos internacionales y el destino de esos recursos que son para cubrir deterioros de balanza de pagos y reservas.

¿Estos acuerdos comerciales benefician realmente al país? No¡¡ estos acuerdos no beneficia al país como se muestra en el deterioro de balanza comercial. Estos acuerdos comerciales terminan beneficiando al gran capital, exportadores e importadores.

¿El gobierno de Moreno no tiene la mínima idea de porque la guerra comercial entre Estados Unidos y China?, ¿no tienen la capacidad de entender por qué Estados Unidos entra en un fuerte proteccionismo? ¿ no entiende este gobierno porque no hay acuerdos comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea, o Estados Unidos y Japón, o Estados Unidos y China? ¿No entienden que no hay acuerdos comerciales entre grandes potencias económicas sino entre una potencia económica y un país pequeño? ¿no tienen la capacidad mínima de entender esta realidad y plantear llevar acuerdos comerciales a diestra y siniestra? Claro, lo único que entiende este gobierno es beneficiar al gran capital, esa capacidad si la tiene.

Y todo este deterioro económico por aplicar medidas neoliberales, por supuesto termina afectando las condiciones sociales. El deterioro de la pobreza en cualquiera de las dimensiones en la que se la mida, se presenta en peores condiciones entre 2017 y 2018. Lo mismo sucede en las desigualdades. Si consideramos la pobreza por ingresos, entre 2017 a 2018, los pobres en el país se incrementaron en 32.500 personas. En la extrema pobreza por ingresos, entre 2017 a 2018, los pobres en peores condiciones en el país se incrementaron en 81.250 personas. En la pobreza multidimensional, entre 2017 a 2018, los pobres medidos por muchos factores, en el país se incrementaron en 406.205 personas. En la pobreza por necesidades básicas insatisfechas, entre 2017 a 2018, los pobres por no cubrimiento de sus mínimas necesidades en el país se incrementaron en 276.250 personas. Esto medido por desigualdades muestra que más de 1.600.000 personas están en peores condiciones, por tanto se llevo a cabo una redistribución del ingreso de los más pobres hacia los más ricos.

Y el empleo adecuado de la misma forma vienen sufriendo deterioros fuertes entre junio 2017 a marzo 2019. Si en junio 2017 el empleo adecuado era de 40,1% (3,4 millones de personas empleadas de 8,3 millones de la población económicamente activa) a marzo de 2019 se reduce a 37,9% (3,2 millones de personas de 8,5 millones de la población económicamente activa), esto implica que en estos dos años de gobierno más de 200.000 personas se han ido a la calle, más de 200.000 familias se quedaron sin trabajo. ¿Qué va a suceder con el empleo pleno cuando se profundicen las medidas neoliberales? ¿ qué va a suceder con el empleo pleno cuando la flexibilización laboral se lleve a cabo?

Argentina

Se estimaba en el Reporte Económico Global de abril del 2018, previo al acuerdo alcanzado en junio de ese año, finalizar el mandato presidencial con un PBI superior al del 2015 en términos reales en un 6,27%. Firmado el acuerdo en junio las proyecciones eran 2,9% en el escenario base o un -0,33% en el escenario adverso respecto del inicio de la gestión de Cambiemos. Al alcanzar el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional en octubre 2018 se estima un PBI, a fines de 2019, 3,52% inferior al del año 2015.

Es el país más endeudado de América Latina y, en el concierto de países emergentes, el que emitió más deuda desde que asumió Macri. La pesada herencia que recibirá el próximo gobierno incluye vencimientos de unos 160 mil millones de dólares entre 2020 y 2023. Si a esto se le suma la crónica fuga de capitales, profundizada por la apertura financiera de Macri, el panorama es aciago por donde se lo mire.

Hoy la deuda con el FMI es tan grande que solo el pago de interés es el segundo item del gasto fiscal. Es muy probable que en 2021-2023 haya un default. Pero además estamos frente a políticas neoliberales que fracasaron en el pasado. Es obvio que la austeridad no sirve. Argentina necesita crecimiento. Si bien hay una alta carga fiscal, el peso de la recaudación no se centra en los sectores más acaudalados. En el mundo offshore hay unos 400 mil millones. Este es un terreno clave.

El FMI tiene dos objetivos. Uno de corto plazo, que no haya disturbios públicos. Y otro, que la deuda sea pagada a término.

Argentina va a necesitar dólares, la pregunta es de dónde van a salir. La respuesta tradicional, bastante desprestigiada con la experiencia macrista, es buscar una lluvia de inversiones. La cuestión es preguntarse qué tipo de inversores se atrae. Hasta ahora se está atrayendo las inversiones indeseables.

El desempleo se incrementa, 9,8% en 2018 según el acuerdo alcanzado. Inflación 47,6%

Balanza comercial, -4.600 millones en 2018. PIB -2,8% en 2018.

El deterioro en la macroeconomía argentina en los últimos meses ha empujado al alza las estimaciones de tasa de desempleo, desde el 8,5% proyectado para 2018 en el acuerdo alcanzado en junio hasta el 9,8% estimado en el acuerdo de octubre. Curiosamente, en el mismo mes de octubre, pero previo al acuerdo, el FMI había sugerido que la tasa de desocupación a fines de 2018 alcanzaría el 8,9%, es decir, el mismo organismo consideró que las políticas acordadas tendrían un impacto negativo profundo en el mercado de trabajo.

En términos de la variación en el nivel de precios de la economía, el deterioro en la estimación es también notable, siendo que en el acuerdo de junio 2018 se esperaba una inflación interanual del 31,7% y este guarismo subido a un 43,8% en el acuerdo de octubre. Sin embargo, y a pesar del alza del nivel de precios de los últimos meses (la variación interanual del IPC de diciembre de 2018 arrojó 47,6%) y la inercia inflacionaria que hace poco probable un freno brusco en el nivel de variación general de los precios, las estimaciones de inflación para el año 2019 han sido revisadas marginalmente a la baja. Las estimaciones parecen a primera vista optimistas teniendo en cuenta que en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el BCRA (diciembre 2018)2 los analistas esperan finalizar el año 2019 con una inflación del 29,9% en promedio y 29% en la mediana.

El acuerdo alcanzado en junio 2018 estimaba un superávit en el comercio exterior del orden de los USD 700 millones de dólares y de USD 4.000 millones para el año 2019. Los datos preliminares a diciembre3 de 2018 indican un déficit comercial de USD 3.820 millones (ICA – INDEC). Estos datos se acercan más a las estimaciones presentadas por el gobierno en el proyecto de Presupuesto 2019, donde se estimaba un déficit de USD 4.600 millones para 2018 y un superávit de USD 5.800 millones para el 2019.

Similitudes entre Ecuador y Argentina después de la firma del acuerdo con el FMI

Tanto Argentina como Ecuador han sufrido grandes deterioros en lo económico y social. Ambos países están con crecimientos de sus economías pobres, con deterioros en sus balanzas comerciales, con incrementos muy fuertes en sus deudas externas públicas. Y en lo social, en ambos países la pobreza y desigualdades han aumentado.

¿Qué más debemos esperar en el Ecuador para parar este latrocinio que se está haciendo al país? ¿qué tiempo más debemos esperar para llegar a las graves consecuencias en las qué está Argentina? ¿A los culpables de estas consecuencias para el país se les va a aplicar la acción de repetición regulada por la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional?

AMVE2019

Etiquetas : ArgentinaEcuadorFMI
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