Gasto público y carga Fiscal. ¿Hay razón para su disminución? (Análisis)

Durante estos 22 meses, por un lado, el gobierno ha venido insistentemente señalando que no había otra opción frente al déficit fiscal más que la reducción del gasto público, que la mesa no estaba servida, que la economía nos la dejaron en la ruina y la ciudadanía debe sacrificarse y apoyar estas medidas que el gobierno ha tomado ¿Dónde ha estado el sacrificio del empresariado? y posteriormente se dijo que no había otra alternativa que llegar a un acuerdo con el FMI; por otro lado, las élites empresariales al mando del Comité Empresarial Ecuatoriano han venido señalando en los grandes medios de comunicación que se debe aplicar medidas de reducción del gasto público y es correcto la firma del acuerdo con el FMI, además se deben reducir impuestos porque el Ecuador tiene la mayor carga tributaria de América Latina y eso afecta la inversión. ¿Los empresarios y el gobierno han tenido la razón? ¿Por qué las coincidencias entre el gobierno y el gran empresariado? o ¿estas circunstancias han buscado la entrega sistemática a los condicionantes del FMI y el beneficio para el gran capital en detrimento de las familias ecuatorianas y el país?

Acorde a la normativa ecuatoriana, en las Finanzas Públicas se debe aplicar la regla macroeconómica para la sostenibilidad fiscal: ingresos permanentes deben cubrir egresos (gastos) permanentes, ingresos no permanentes deben cubrir egresos no permanentes. ¿Pero que son los ingresos permanentes? Recursos que recibe el estado a través de sus instituciones de manera continua, periódica y previsible, además los ingresos permanentes no ocasiona disminución de activos netos. ¿Cuáles son los recursos que generan los ingresos permanentes? Impuestos, transferencias y donaciones corrientes, tasas y contribuciones, otros ingresos. ¿Qué son los egresos permanentes?  Recursos que paga el estado a través de sus instituciones de forma permanente y permiten la provisión continua de bienes y servicios, además de servir para el funcionamiento del aparato gubernamental. El gobierno actual ha venido manifestando que el gasto público era insostenible y las decisiones tomadas fueron las correctas. Entonces veamos si era necesario o no, botar desde el año pasado más de 80.000 funcionarios públicos y reducir los egresos permanentes del estado.

Presupuesto General del Estado (PGE)20182019
Ingresos permanentes21.542,519.555,5
Impuestos15.343,915.223,9
Tasas y contribuciones2.040,32.953,9
Transferencias y donaciones corrientes3.459,3612,3
Rentas de inversiones y multas521,9628,9
Otros ingresos121,740,3
Venta de bienes y servicios65,496,3
Otras concesiones01.000,2
Egresos permanentes20.924,818.865,2
Gastos en personal9.538,89.498,4
Compra de bienes y servicio5.943,42.379,5
Transferencias y donaciones corrientes2.589,93.477,6
Gastos financieros2.534,33.365,2
Otros gastos corrientes318,3144,2
Bienes y servicio para producción0,40,4
Diferencia ingresos – egresos permanentes617,7690,3

Fuente: Ministerio de Finanzas, PGE 2018 y 2019

La diferencia entre ingresos y egresos permanentes muestra que no había la necesidad de botar 80.000 empleados o reducir el gasto público que termina afectando a las familias, la demanda agregada y por tanto las condiciones económicas y sociales del país. ¿Entonces por qué se toma esa decisión que afecta a miles de familias ecuatorianas, así como a la economía ecuatoriana? Fácil, porque con este mecanismo el gobierno quiere financiar el déficit fiscal de más de 7.500 millones de dólares producto de las remisiones tributarias, la subfacturación y remisiones laborales producido por el no cobro a los grandes empresarios, así como las futuras reducciones de las recaudaciones que la Ley de Fomento Productivo (TROLE I y II) implementa con el no cobro de impuesto a la renta hasta por 20 años, y el futuro pago de deuda por 30 años. Entonces en los ingresos y egresos permanentes no había problema, había superávit permanente y no se debió recurrir a despidos ni reducción del gasto público.

Entonces, ¿dónde está el problema? en los ingresos y egresos no permanentes. ¿Qué son los ingresos no permanentes? Recursos que el estado recibe a través de sus instituciones de manera temporal, por una situación específica, excepcional o extraordinaria y estos provocan reducción de activos netos, estos ingresos se generan por transferencias, ingresos por salvaguardias, venta de activos improductivos e ingresos petroleros (estos disminuyen las reservas). ¿Qué son los egresos no permanentes? Recursos que el estado efectúa a través de sus instituciones con carácter temporal, por una situación específica, excepcional o extraordinaria que no requieren continuidad en el tiempo y pueden incrementar activos netos. Por tanto, el problema está en que los ingresos no permanentes no cubren los egresos no permanentes. La afectación a los ingresos no permanentes están dados en la actualidad por la eliminación de salvaguardias (por aperturismo al comercio exterior que ha dado el gobierno) que representó al año 2017 en promedio 1.700 millones de dólares (la no generación de estos ingresos implica menos ingresos no permanentes para el país, más importaciones y afectación a la industria nacional), y la disminución de transferencias y donaciones de capital de inversión producto de no mayor generación de ingresos de los gobiernos locales. Pero debemos señalar que los egresos no permanentes referentes a la obra pública y los bienes de inversión automáticamente se reducen porque hasta el año 2017 la obra pública en el país estaba financiada y terminando su ejecución.

Presupuesto General del Estado (PGE)2.018 2.019
Ingresos no permanentes5.319 5.544
Transferencias y donaciones de capital e inversión3.2072.766
Ingresos por salvaguardias00
Venta de activos no financieros10640
Ingresos petroleros (**estos no constan en el PGE sino en el PPC)2.006*2.738**
Egresos no permanentes8.043 6.426
Transferencias y donaciones de capital3.6074.292
Obras públicas881700
Transferencias y donaciones de inversión1.003902
Bienes y servicios para inversión1.6070
Bienes y servicios de larga duración52666
Gastos en personal para inversión416466
Otros gastos de inversión40

Nota: *Los ingresos petroleros del 2018 se incluye en base de la información del BCE, Fuente: Ministerio de Finanzas, PGE 2018 y 2019

Entonces, ¿cómo se puede cubrir este desfase entre ingresos y egresos no permanentes? Hay varios mecanismos: a) Obteniendo mayores ingresos tributarios (sistema fiscal progresivo a personas y empresas) y no tributarios (obtención de mayores ingresos de los GAD´s), b) Por rentas de inversiones (que BCE y IESS inviertan en el gobierno central (GC), en la obra pública, esto reduce el peso de pago de intereses al GC y genera mayores ingresos a estas instituciones producto de la rentabilidad, mutuo beneficio a las instituciones del estado), c) Por mayores exportaciones de derivados y ya no de petróleo crudo (ampliar la refinería de Esmeraldas o construir la refinería de Manabí para procesar todo el petróleo que extraemos que bordea los 550.000 barriles al día, 320.000 barriles de producción de derivados para el consumo interno -ya no hay subsidio, la mejor forma de no subsidiar derivados- y 230.000 para exportar derivados, mayores ingresos para el país).

Pero centrémonos en la obtención de mayores ingresos tributarios. Estos mayores ingresos se dan por reformas tributarias basadas en un sistema fiscal tributario progresivo tal como se hizo con las personas naturales a partir del año 2008 (ver gráfica de recaudaciones) que llevó a recaudaciones cada vez mayores y por consiguiente condiciones distributivas y mejoras sociales. Al realizarse mayores recaudaciones tributarias, no sólo que se cubre los egresos permanentes sino que el superávit puede servir para cubrir los egresos no permanentes. Es decir, entre 2007 y 2017, mayores recaudaciones han ido acompañadas de mayor gasto público, como es lógico, a mayor cubrimiento de necesidades del país, el estado debe crecer y gastar más, con el objetivo de mejorar las condiciones sociales de la población. A futuro, ya cubierto las necesidades del país, el gasto público se reduce pero las recaudaciones serán mayores. En este punto el país puede entrar en ahorro público, ya que el cubrimiento de necesidades, las obras públicas por sí, generan ahorro al estado.

Entre los años 2007 a 2017, los egresos permanentes y no permanentes se sustentaron en mayores recaudaciones producto de un diseño tributario progresivo a las personas. Este mayor proceso recaudatorio no solo que cubrió los egresos permanentes sino que el excedente se utilizó para cubrir egresos no permanentes. Sin embargo, todavía está pendiente la aplicación de un diseño tributario progresivo para las empresas (este rediseño tributario progresivo beneficiaría a las MYPIMES), y se sigue manteniendo un diseño fiscal proporcional (todas las empresas pagan la misma tasa, esto afecta a las más pequeñas), que hace que la carga fiscal en las empresas bordeé apenas el 2% mientras en las personas sobrepasa el 22%. Además, en las personas hay un tope al gasto a diferencia de las empresas donde no hay tope al gasto. Este pendiente se da porque los representantes empresariales han manifestado siempre que la carga fiscal es alta en comparación con otros países, que hace que no venga inversión extranjera directa (IED) y genera desestímulos para la inversión nacional. Pero la siguiente gráfica, muestra que la mayor carga fiscal en el país no existe en comparación con otros países de la región. Nos siguen mintiendo tanto los empresarios como el gobierno, por tanto hay que rechazar todas las medidas económicas adoptadas así como el acuerdo con el FMI, porque estas medidas son perjudiciales para las familias y la economía.

Fuente: OCDE, CEPAL.

Lo que queda claro, es que es falso que existe un alto gasto público (culpa de Correa dicen) y alta carga tributaria en el país, que desestimula la producción y el crecimiento económico. Simplemente, estas aplicaciones económicas de reducción del gasto público y de impuestos son producto de los procesos políticos de retroceso económico en América Latina, vuelta a los procesos neoliberales. Estos retrocesos políticos se ven reflejados en la contribución del gasto público al crecimiento de las economías en América Latina, tal como lo muestra la CEPAL en su informe del “Panorama fiscal de América Latina y el Caribe 2019”, ya que los gobiernos de derecha y con políticas neoliberales aplican el mismo recetario: reducción del gasto público, reducción de impuestos, flexibilización laboral, mayor aperturismo, todos condicionados a las cartas de intención del FMI.

Por tanto, no existe razón alguna a la disminución del gasto público y de reducción impositiva como lo ha manifestado el gobierno y las cámaras que representan al gran empresariado. Simplemente se sigue mintiendo con la lógica de seguir beneficiando al gran capital privado en desmedro de las familias ecuatorianas.

Confirmado.net/AMVE2019

- Publicidad Bottom Ad -