La Sala Alfredo Pareja Diezcanseco de la CCE acogió la tarde-noche de este jueves la Celebración del Año Nuevo Persa ❝NOURUZ❞ una fiesta desarrollada por la CCE y la Embajada de la República de Irán. La celebración coincidió con la Fiesta del Equinoccio de Invierno de los pueblos indígenas ❝Mushuk Nina❞. Autoridades y público en general acompañaron este evento.

El Embajador de la República Islámica de Irán, Saadat Aghajani, destacó la celebración de Nouruz como un gran acontecimiento mundial.

“El mundo de Nouruz trae consigo un hermoso significado, y es que las fronteras artificiales se desvanecen frente a lo que la humanidad tiene en común y las tradiciones arraigadas, y las ricas culturas milenarias. Todos nosotros, más allá de nuestra geografía, celebramos este hermoso ritual”.

Discurso del Embajador de la República Islámica de Irán, Saadat Aghajani

La UNESCO registró a Nouruz como Patrimonio de la Humanidad en dos mil nueve y la Asamblea General de las Naciones Unidas en febrero del mismo año reconoció el veintiuno de marzo como Día Mundial de Nouruz. La resolución de la Asamblea General de la ONU registró a Nouruz como un ritual celebrado por más de tres cientos millones de personas en el transcurso de tres mil años. Los pueblos de Europa del Este y el Mediterráneo, desde Asia Central hasta el Lejano Oriente, desde el oeste de China hasta Anatolia, desde el subcontinente indio hasta Mesopotamia, desde Xinjiang hasta el Cáucaso y Asia Menor, han mantenido vivo a Nouruz en su larga historia.

El ritual, que no se ha perdido ni disminuido durante más de tres mil años, está tan arraigado que lo conocemos como el ritual internacional más antiguo y quizás el más popular. Nouruz, de donde o como haya entrado a nuestras costumbres, su llegada ha sido tan feliz que, después de siglos, aun reúne a muchas naciones, que cada una de las cuales celebra a Nouruz y la llegada de la primavera en una forma de alegría.

Embajador de la República Islámica de Irán, Saadat Aghajani

Damas y caballeros

Nouruz es un festival de paz, amistad, unidad y solidaridad en Azerbaiyán. En Tayikistán es la fiesta de revitalización de la tierra, en Afganistán el pueblo celebra la primavera en las valles de tulipanes y rosas. Los jóvenes de Kirguistán  con muñecas hechas a mano y campanas, montando a caballos auguran la llegada de primavera por las calles de la ciudad. Los turcomanos reciben el año nuevo con las comidas coloradas de Nouruz y los deportes antiguos. En Pakistán, Nouruz es el destino de la paz y la seguridad, y consideran a su misión como consolidar la libertad, la felicidad, la bondad y la fraternidad. En Uzbekistán, la gente celebra los días nuevas de la naturaleza plantando flores y espectáculos callejeros. En Irak, reciben el Nouruz con los trajes folclóricos y música. En la India, queman el símbolo de la maldad, para que la felicidad y el bien tengan lugar. En Turquía, Nouruz es la causa de simpatía, unidad, acompañamiento y solidaridad, y en Irán, las familias, junto con los mayores alrededor de la mesa Haft Sin, se dan a sí mismos y mutuamente los mejores deseos  y se renuevan las visitas y las amistades. Nosotros consideramos el Nouruz como el símbolo de  refrescamiento del mundo, cercanía y amistad y reinicio para esfuerzos y vida.

Puedo decir que de todos estos rituales, se extrae un manifiesto, que resulta en solidaridad, paz y felicidad entre generaciones y naciones. El mundo de Nouruz trae consigo un hermoso significado, y es que las fronteras artificiales se desvanecen frente a lo que la humanidad tiene en común y las tradiciones arraigadas, y las ricas culturas milenarias. Todos nosotros, más allá de nuestra geografía, celebramos este hermoso ritual.

Curiosa y Afortunadamente, en el Mundo Andino, este ritual también se celebra durante miles de años, lo cual consideramos un punto común intercultural. Los Pueblos andinos también celebran el comienzo del nuevo año de la naturaleza, Mushuk Nina, que significa fuego nuevo, con un mensaje valor y pasión por la vida, y el deseo de bendiciones y prosperidad para los pueblos en este lado del mundo también hacen ceremonias rituales,  en las mismas fechas. Considero de buen auguro esta similitud en el mundo iraní y el mundo andino, para desear un fortalecimiento creciente de nuestras cooperaciones e interacciones. También mi intención de celebrar  juntos este año nuevo en este lugar cultural fue mostrar las cosas en comunes y fortalecer el espíritu de solidaridad y amistad entre los pueblos.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer al presidente de La Casa de Cultura Ecuatoriana  y a todo el personal que hizo posible la celebración de esta ceremonia, de igual manera agradezco la presencia del Excelentísimo viceministro de Cultura en esta reunión cordial y amistosa.

Feliz año Nuevo – Nouruz Mobarak – Kushi Wata

 

Etiquetas : EcuadorEmbajador de la República Islámica de Irán en Ecuador Saadat AghajaniIránNOURUZ
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