Un perro lobo gigante abandonado para que lo sacrificaran obtiene una segunda oportunidad gracias a un santuario

Yuki es un perro lobo que fue abandonado por un hombre en un refugio y corría el riesgo de ser sacrificado, pero, para su fortuna, el santuario Shy Wolf decidió rescatarlo y brindarle una segunda oportunidad.

“Su prueba de ADN dice que es 87,5% lobo gris, 8,6% Husky siberiano y 3,9% Pastor alemán”, explicó Brittany Allen, una de las cuidadoras del santuario que le salvó la vida. Yuki, que tiene 12 años, era desconocido hasta ahora, pero un vídeo en el que sale junto a Brittany y que muestra sus grandes dimensiones —aunque su cuidadora asegura que no lo son tanto— ha conquistado internet y ha provocado que se sepa la trágica historia del animal.

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