La idea de que los aditivos alimentarios son peligrosos para la salud es un mito. Desde 1956, el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA, por sus siglas en inglés) estudia estas sustancias por medio de minuciosos procesos de evaluación y garantiza que sean seguras para el consumo humano.

La entidad internacional, conformada por científicos reconocidos en diversas disciplinas relacionadas con la seguridad alimentaria (toxicología, nutrición, epidemiología, entre muchas otras), evaluó más de 2.600 aditivos alimentarios hasta la fecha y avaló su uso en la elaboración de alimentos y bebidas.

Un reciente estudio de Vasanti Malik, profesora e investigadora científica de la Escuela de Salud Pública T.H Chan de Harvard, corroboró estas afirmaciones al analizar el caso específico de los edulcorantes no calóricos, uno de los aditivos más cuestionados en estos últimos tiempos. El análisis, difundido a finales de enero del presente año en el British Medical Journal, presenta los resultados de la evidencia científica más reciente.

Bajo el título de ‘Non-sugar sweeteners and health’, la investigación incluye las conclusiones de los estudios más completos sobre los efectos de los edulcorantes no calóricos en la salud de niños y adultos. Los resultados más importantes que presenta el análisis son los siguientes:

  • En el caso de adultos, el consumo de edulcorantes no calóricos ayuda a disminuir el índice de masa corporal, así como la concentración de glucosa en sangre, cuando se utilizan como sustitutos del azúcar.
  • Para los niños, el consumo de edulcorantes bajos o sin calorías conlleva a un menor incremento en el índice de masa corporal en comparación con el del azúcar común.
  • En ambos sectores de la población, los estudios sugieren que el consumo continúo de bebidas bajas o sin calorías, como parte de una dieta integral, contribuyen a la pérdida de peso a largo plazo.
  • La evidencia también demuestra que sustituir durante un año las bebidas azucaradas por productos con edulcorantes no calóricos ayuda a combatir el sobrepeso en niños y adolescentes.
  • No se encontró ninguna asociación entre las bebidas light o sin calorías y las enfermedades cardiovasculares. Al contrario, se confirma que su consumo ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar diabetes y padecimientos del corazón, y mejora la presión arterial.

Muchos aditivos se emplean desde hace siglos para preservar productos como el vino, pescados o mermeladas, pero con el paso del tiempo han surgido nuevas variedades que se obtienen de plantas, animales, minerales o a través de procesos sintéticos, como los edulcorantes no calóricos. El origen de estos aditivos genera desconfianza en el consumidor, pero los especialistas validan su uso.

“El público puede sentirse tranquilo de consumir aditivos alimentarios”, señala el doctor Orish Ebere, profesor de farmacología y toxicología. “Los expertos de la Organización Mundial de la Salud y de JEFCA trabajamos muy duro para asegurar que los alimentos con aditivos sean perfectamente seguros para la salud”, afirma el miembro de JEFCA.

Fuentes:

Confirmado.net / JEFCA

Etiquetas : aditivos alimentariosHarvardJEFCA
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