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Construcción conjunta de la Franja y la Ruta impulsa cooperación entre China y América Latina

BEIJING, 25 dic (Xinhua) — A mediados del siglo XVI, las naos de China, cargadas de productos del Oriente como la seda, la porcelana y las especias, cruzaban el océano Pacífico con rumbo al puerto mexicano de Acapulco, y de regreso transportaban a China productos agrícolas latinoamericanos como el maíz, la patata y el ají, inaugurando así la Ruta Marítima de la Seda en el Océano Pacífico.

Hoy día, como extensión natural de la Ruta de la Seda Marítima del siglo XXI y miembros participantes imprescindibles en la construcción de la Franja y la Ruta, los países latinoamericanos abrazan con entusiasmo la Iniciativa de la Franja y la Ruta y esperan afianzar los lazos con China y profundizar en la integración de intereses.

La construcción conjunta de la Franja y la Ruta ofrecerá un nuevo concepto y vigor para la asociación de cooperación integral sino-latinoamericana y abrirá un nuevo panorama para las dos partes.

En noviembre de 2017 Panamá firmó con China un memorándum de entendimiento para impulsar conjuntamente la construcción de la Franja y la Ruta, y se convirtió en el primer país latinoamericano en sellar este acuerdo con China.

Durante la II Reunión Ministerial del Foro China-Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en enero de 2018 en Santiago de Chile, se aprobó una declaración especial sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta, lo que asegura que la propuesta está siendo implementada a lo largo de América Latina.

Hasta la fecha un total de 16 países de América Latina y el Caribe han suscrito con China un memorándum sobre la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, entre ellos Chile, Uruguay, Costa Rica y Trinidad y Tobago.

“En tan solo un año y poco, casi la mitad de los países de la región han suscrito con China el memorándum de entendimiento para impulsar conjuntamente la construcción de la Franja y la Ruta, lo que refleja su gran entusiasmo por participar en esta propuesta global, y que las relaciones sino-latinoamericanas están entrando en una nueva etapa de desarrollo en terminos de la interconexión y el acoplamiento de estrategias de desarrollo”, señaló Yang Shouguo, director del Instituto de Estudios de América Latina de la Academia de Relaciones Internacionales Modernas de China.

Según Yang, tanto China como América Latina se encuentran en una fase de transformación clave, por lo que necesitan nuevo ímpetu de desarrollo, en un momento en el que las dos partes buscan nuevos avances para actualizar la calidad de sus vínculos.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta, a través de una conectividad multidimensional, contribuye a una integración institucional e interacción profunda, lo que genera un espacio amplio para profundizar en la cooperación entre ambos lados, subrayó el experto.

Guiadas por la Iniciativa de la Franja y la Ruta y los principios de consultar, construir y compartir conjuntamente, China y América Latina han cosechado logros fructíferos en diversas áreas: continuos crecimientos del volumen comercial, terrenos de inversión cada día más diversificados, desarrollo innovador de la cooperación financiera, expansión acelerada de la colaboración en infraestructuras, ampliación de los intercambios culturales…

Por el momento, China es el segundo mayor socio comercial y el tercer mayor emisor de inversiones de América Latina. Más de 2.000 empresas chinas se han instalado en la región y han generado más de 1,8 millones de empleos locales.

En los primeros nueve meses de 2018 el volumen de comercio entre China y los países latinoamericanos y caribeños ascendió un 20 por ciento interanual para llegar a los 228.600 millones de dólares.

La estructura comercial entre ambas partes se ha venido optimizando visiblemente en los últimos años y entran en China crecientes cantidades de bienes latinoamericanos de alto valor agregado, tales como aviones regionales, productos farmacéuticos, vinos y otros agropecuarios cuya producción contiene un elevado nivel de alta tecnología y que, por tanto, se hallan en realidad en eslabones bastante superiores de la cadena de valor.

De la construcción del cuarto puente sobre el Canal de Panamá a la ampliación de la Ruta 32 en Costa Rica, de la renovación de la línea ferroviaria Belgrano Cargas de Argentina al proyecto de la línea de transmisión de ultraalta tensión para la central hidroeléctrica de Belo Monte en Brasil, la construcción conjunta de la Franja y la Ruta ha generado beneficios tangibles para el pueblo local.

Marisela Connelly, profesora del Centro de Estudios de Asia y África del Colegio de México, resaltó que el subdesarrollo de las infraestructuras de la región latinoamericana frenó el desarrollo económico, pero la Iniciativa de la Franja y la Ruta interconecta infraestructuras, que es exactamente lo que requiere América Latina.

Como afirmó a Xinhua el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, este macroproyecto de la Franja y la Ruta contempla la ampliación de las relaciones económicas, comerciales, políticas y culturales, por lo que se convierte en un mecanismo para la construcción de una América Latina más eficiente, moderna e interconectada, y una potencial herramienta para mejorar la conectividad global.

China es un actor clave para el desarrollo de América Latina, y ello se ha visto potenciado en tiempo reciente por la Iniciativa de la Franja y la Ruta, indicó Leonor Octaviani, investigadora del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata.

Por su parte, Yang aconsejó que, con el fin de fomentar la cooperación dentro de la Franja y la Ruta entre China y América Latina, ambas partes han de forjar el marco de la cooperación sustancial “1+3+6” y la modalidad de cooperación en capacidad productiva “3×3”, y fortalecer los intercambios de políticas a través de los mecanismos de diálogo bilateral y multilateral como el foro China-CELAC.

Además, es necesario aprovechar plenamente las ventajas chinas en sectores como la manufactura de equipos, infraestructuras, telecomunicaciones y financiamiento, seguir impulsando la cooperación en ámbitos como la energía, la agricultura y la ganadería, así como explorar el potencial de complementariedad, añadió.

En 2019 China celebrará la segunda edición del Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, que se espera que cuente con la participación de más países latinoamericanos.

“Se tratará de una oportunidad significativa para difundir las ideas de esta propuesta e implementar la cooperación entre ambas partes, y es innegable que elevará a un nivel más alto las relaciones sino-latinoamericanas en la nueva era”, aseguró el académico chino.

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