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Pingyao, la primera experiencia china de un fotógrafo colombiano

TAIYUAN, 12 nov (Xinhua) — Aunque en solo un mes volverá a China para tomar parte en un festival fotográfico de una semana, el fotógrafo colombiano Edgar Álvarez ya está impaciente, pues un viaje reciente a la ciudad antigua de Pingyao, en la provincia septentrional de Shanxi, le dejó enamorado del país asiático. A mediados de septiembre, Álvarez participó en el Festival Internacional de Fotografía de Pingyao, competencia que también se extendió durante siete días. Una de las ciudades antiguas mejor conservadas de China, Pingyao ha celebrado su festival fotográfico durante los últimos 18 años, atrayendo miles de fotógrafos de todo el mundo. Para Álvarez, la de este año fue la primera participación, pero fue muy provechosa: obtuvo el premio al mejor fotógrafo internacional.
Además de series de fotos, su obra contiene una «plastimación», es decir una animación en plastilina. Titulada «Los invisibles», la muestra reproduce la vida de las personas sin hogar usando las calles de Los Ángeles como escenario, y recurre a unas pequeñas esculturas de plastilina como sus protagonistas. Álvarez pretende llamar la atención hacia los «invisibles» con el arte. «Como los mitos, estas imágenes usan una ficción para describir una realidad más profunda. La realidad de ser invisibles», explica en la introducción de la obra. El colombiano considera su primer viaje a China como «un éxito absoluto». Y no solo su obra captó la atención de la gente. A pesar de no ser conocido en el país asiático, su presencia no pasó desapercibida. «Muchas personas querían tomarse fotos conmigo, también me trataban como ‘el famoso fotógrafo latino crespo y con barba'», comenta entre risas. Sin embargo, lo que más le impresionó no fueron los paisajes que le dieron la posibilidad de salir galardonado. «Lo que me tiene aterrado es el WeChat», dice, en referencia a la aplicación de mensajería instantánea más popular del país, que ya tiene más de 1.000 millones de suscriptores. La posibilidad de comunicarse con texto, audio y video, de pagar y de compartir fotos y documentos desde su teléfono móvil le facilitó mucho las cosas durante su viaje. Por supuesto, la cultura tradicional también captó su atención. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, la llamada «ciudad vieja de Pingyao», con más de 2.800 años de historia, está llena de elementos de la cultura tradicional china. Una muestra son las artesanías en plastilina. En su corta visita, Álvarez se hizo amigo de Zhang Rong, un maestro en este arte local que es patrimonio cultural inmaterial de China. Zhang le hizo al artista colombiano una escultura en plastilina usando técnicas tradicionales. «Es como si la hubiera hecho con una impresora 3D», escribió en el comentario que acompaña la foto de la figura, la cual publicó en internet. «Esta fue mi primera experiencia con Pingyao, y con China, pero es algo que quiero repetir muchas veces», asegura el fotógrafo. «Me gusta mucho China, y quiero saber más de este país», afirma.