Qué pena, Brasil cayó en la trampa de la manipulación mediática y política. Allá como aquí, inundaron la opinión pública con la falsa y gratuita acusación de corrupción en contra de Lula y Dilma, igual que acá contra el Correísmo y sin pruebas y con leguleyadas propias de la más atroz persecución, defenestraron a la legítima Presidenta y encarcelaron al gigante revolucionario Lula, para dejar el camino libre hacia el más tenebroso fascismo sacramentado por el fanatismo religioso. Un pueblo manipulado por la prensa mercantil, se tragó el cruel libreto de la extrema derecha salvaje que se apresta a imponer su agenda del terror, reaccionaria al más mínimo vestigio de progresismo o justicia social. Los pobres de solemnidad volverán a las favelas, cual campos de concentración nazis a recibir las migajas del banquete opresor de las élites.

El terrible juez de la tremenda corte, atropellando la división de funciones en desmedro de una justicia arrinconada, dispuso el arraigo y la prohibición de enajenar bienes en contra de todos los que han ejercido cargos durante el gobierno del Presidente Correa; o sea contra ellos también, porque de allí vienen. Eso de que se hayan encariñado con el plato de lentejas, es otra cosa; pero qué bien se sirvieron del correísmo, simulando lealtad con lambonería y todo y sin chistar ninguna objeción. Se tomaron el estado de Derecho para gobernar con transitorios y encargados que están haciendo lo que les da la gana, bajo la consigna del odio.

Un gobierno que transformó al Ecuador al impulso del más amplio y reiterado mandato popular, con obras que perduran, pese al boicot de los odiadores, no puede ser descalificado impunemente. La inmensa mayoría de beneficiarios de la Década Ganada empieza a despertar ante la grosera manipulación mediática que sustenta las absurdas decisiones de un régimen que ni de lejos se parece al que elegimos el 2 de abril del año pasado. Tanta persecución y descalificación, con LAWFARE incluido, con la condena de la conciencia internacional, está creando el efecto contrario de la victimización de los lapidados, sometidos a los más increíbles procesos judiciales que han hastiado a la ciudadanía, en desmedro de la credibilidad de un gobierno que asumió con el entusiasmo de la venganza toda la agenda de los grandes grupos económicos, de los importadores, de los banqueros, estos últimos responsables de retenciones fraudulentas de las cuentas de sus víctimas, digo de sus clientes. Y Jurado calladito, sigue despachando en la secretaría de la Presidencia.

Y cuidado con contestar a un número telefónico desconocido, pues basta con que diga “aló”, se fregó, porque ese “aló” para “esa gente” significa que Ud autorizó el descuento. ¿Qué les parece? ¿Y saben lo que dicen?: “¡salados!, puede ser inmoral, pero es legal, porque tenemos la prueba de que Ud. contestó y punto”. Y para que vean que no se andan por las ramas, el Consejero Presidencial dispuso que le boten de TC con visto bueno al escandaloso de Caterva. Prohibido protestar por nada.


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