La Biblioteca René Zavaleta Mercado de la Flacso México acogió la tarde de ayer a diversos personajes de la vida intelectual, cultural y diplomática de Ecuador, México y América Latina que se dieron cita para presentar los seis volúmenes de la obra escrita por el pensador y diplomático ecuatoriano Benjamín Carrión.

Se trató de una ceremonia entre familiares, amigos, estudiantes y académicos presidida por el Ministro de Cultura y Patrimonio de ese país, Raúl Pérez Torres, el Embajador del Ecuador en México, Leonardo Arízaga Schmegel, la directora adjunta académica de la Flacso México, Flérida Guzmán, el director de la Flacso Ecuador, Juan Ponce y el embajador de Ecuador en los Estados Unidos de América y nieto de Benjamín Carrión, Francisco Carrión.

La presentación de la Obra Escrita 1928-1977 de Benjamín Carrión en la sede mexicana de la Flacso tuvo un significado particular, pues para el autor ecuatoriano, México fue un país con el que el tuvo fuertes vínculos intelectuales, políticos, literarios y culturales. No en vano se ha dicho que ha sido el “latinoamericano que más quiso a México”, pues fue el país que le abrió las puertas durante su exilio y durante sus dos periplos diplomáticos, donde entabló amistad con escritores y artistas como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Juan Rulfo y David Alfaro Siqueiros.

Francisco Carrión, Embajador del Ecuador en los Estados Unidos de América y nieto del escritor, se mostró conmovido por la oportunidad de acompañar la presentación de la obra de su abuelo en un país que “él quiso mucho”. En su intervención evocó memorias familiares y muchos detalles de la vida que fue configurando al pensador ecuatoriano que hoy conocemos a través de su legado cultural, identitario y literario.

“Cursó en Quito estudios de Derecho, pero no serían las leyes las que regirían su destino. Lo de Benjamín Carrión eran las letras; se entregó muy joven a la docencia y al periodismo, todo ello acompañado de una militancia política y progresista que lo llevaría a ser secretario general del Partido Socialista Ecuatoriano”, relató.

Los seis volúmenes de la obra escrita del ecuatoriano que fueron descritos por el director de la Flacso Ecuador, Juan Ponce, incluyen ensayos, novelas y cartas en los que se encuentra una vasta interiorización sobre el mestizaje y la época colonial. En sus relatos y ensayos históricos “se plasma su obra monográfica quizá más ambiciosa García Moreno, el santo patíbulo así como su constante inconformidad con la política ecuatoriana”, afirmó.

En esta compilación también se hallan ensayos de crítica literaria sobre autores y personajes de la vida cultural a los que él llamaba “los creadores de la nueva América”, detalló Ponce y agregó que los volúmenes finales recogen en el género epistolar sus “Cartas al Ecuador”, en donde narra con profundidad una patria que debe reinventarse desde la cultura, pues auguraba que el Ecuador debe asumirse como un país de gran producción cultural y no como una potencia política o militar.

Durante su discurso, el embajador de Ecuador en México, Leonardo Arízaga Schmegel contó que para esta presentación investigó los archivos diplomáticos entre México y Ecuador durante la época de Benjamín Carrión. En los documentos, narró, pudo constatar el amor que Carrión le tuvo al terruño mexicano y cómo lo concibió como un referente cultural y político para América Latina.

Al leer fragmentos de los documentos oficiales, Arízaga aseguró que para él mismo fue una sorpresa encontrar que muchos de los problemas de los que hablaba Carrión en el siglo pasado, hoy están vigentes en Ecuador, México y, en general, en la región.

Luego de vivir el movimiento estudiantil de 1968 y aún aceptando que la Revolución mexicana había sido un paradigma para muchos países latinoamericanos, Benjamín Carrión escribió:

“Todo parece indicar, señor ministro, que el movimiento estudiantil de México al margen de las presiones de todo orden, que se dicen pueden existir en su seno, constituyen una respuesta, justa o injusta, al prolongado período de despolitización que sufre México como consecuencia de la entronización en el poder de un partido político desde hace 40 años. Circunstancia que no permite el libre juego de las fuerzas democráticas ni la necesaria alternabilidad en el gobierno. Además la corriente de insurgencia que afronta, no sólo México sino el mundo entero, puede explicarse también como un fenómeno típicamente social proveniente de la angustia universal de la juventud actual ante la carencia de soluciones a los problemas torales que afrenta el mundo contemporáneo, cada vez más angustiada por presiones de todo género y en donde cada día se vuelve más difícil la búsqueda de la paz tan necesaria para el progreso de la humanidad”.

Por su parte, el escritor y ministro de Cultura y Patrimonio de Ecuador, Raúl Pérez Torres, hizo un recuento de la vida de Benjamín Carrión en donde rememoró los detalles de la “vocación amorosa y generosidad desinteresada” plasmada en la obra y el pensamiento de Carrión aún después de sufrir “destierros, ruindades y escarnio” por sus posturas políticas o por su impulso a escritores diversos de la región.

El Ministro reconoce en Carrión a un maestro que le mostró a los ecuatorianos el camino de la crítica, “él nos enseñó a leer la patria, los acontecimientos históricos. Fue él quien nos descubrió los grandes escritores de los años treinta y quien fundara la Casa de la Cultura ecuatoriana”.

Para finalizar, Pérez Torrez aseguró que “Benjamín Carrión murió en 1979 cuando se encontraba volcado de lleno a la escritura de su obra América dada al diablo. Para entonces ya sabíamos que esta tierra que suele mezclar magias y absurdos, dictadorzuelos y poemas, necesita más que mesías o luzbeles, el nacimiento de muchos Benjamines que persistirán en sus libros y en nuestra memoria para siempre”.

Confirmado.net / Embajada de Ecuador en México

Etiquetas : BENJAMÍN CARRIÓNEcuadorMEXICO