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ANÁLISIS – Asesinatos y amenazas del narco conmocionan a las campañas políticas en México

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Ciudad de México, 12 may (Sputnik).- El asesinato de 95 líderes políticos y el abandono de aspiraciones de un millar de candidatos a cargos públicos en ocho meses del proceso electoral por miedo a carteles del narcotráfico, extorsiones y secuestros, han conmocionado las campañas electorales en México, estimaron analistas consultados por Sputnik.

“El factor común en decenas de ejecuciones de alcaldes y políticos es la impunidad, la carencia o el fracaso de investigaciones de las fiscalías que nos permitan plantear hipótesis más sustentadas”, dijo a esta agencia Edgar Cortez, director del Instituto de Derechos Humanos y Democracia.

Hay dos hipótesis principales, indica el experto en temas de seguridad y libertades civiles: la primera tiene que ver con las ejecuciones en zonas de influencia del narcotráfico en el Estado de México (centro) y los estados de Guerrero (sur), Michoacán (oeste), Veracruz (este), y Tamaulipas (noreste).

En esas regiones “los homicidios de regidores y alcaldes son resultado de la injerencia de la delincuencia organizada por el control de esas zonas”, explica Cortez.

Las articulaciones de esa violencia del narcotráfico -que también secuestra, extorsiona y trafica con personas-, con la contienda política y autoridades, “va desde candidatos que ya estaban sometidos a una relación con la delincuencia y no quisieron seguir el trato, hasta otros que comenzaron a ser presionados y se negaron a comprometerse”, sostiene el experto.

También se presentan casos en los cuales “aparentemente no cumplieron la relación con los criminales, y en otros casos podría ser resultado de una abierta disputa de grupos que ordenan acciones contra los candidatos para obtener más fuerza en esas regiones”.

En un ambiente tan crispado, además de la aguda polarización política “la espiral de violencia favorece a que algunos se aprovechen, para saldar venganzas privadas”, continuó.

En la semana que termina ocurrieron dos asesinatos de candidatos a alcaldes, que elevaron a 95 los homicidios de participantes en las campañas y 305 las agresiones, directas e indirectas, en contra de actores políticos y familiares, según el Cuarto Informe de Violencia en México elaborado por la consultora independiente en seguridad Etellekt.

De ese total, al menos 35 eran precandidatos y candidatos, autoridades electas y dirigentes partidistas, sobre todo del ámbito municipal, además de 44 familiares de actores políticos que también fueron asesinados.

La mayor parte de estos homicidios fueron “responsabilidad de comandos armados, sin dejar de mencionar un porcentaje importante de víctimas que previamente fueron privadas de su libertad y halladas con señales de tortura y violencia extrema”, indica la consultora.

OLA IMPARABLE DE ASESINATOS

Si ese cuadro ya parecía una enorme sombra sobre el proceso electoral, el viernes una investigación periodística reveló que a nivel federal los partidos han solicitado al Instituto Nacional Electoral (INE) “la sustitución de 341 aspirantes suplentes y propietarios por renuncias”.

Además, diversas autoridades en los estados del interior “han reportado al menos 660 bajas en los procesos para elección de gobernantes municipales y legisladores locales”, según indica una pesquisa realizada por ocho corresponsales del periódico Excélsior en las provincias mexicanas.

Más de un millar de dirigentes políticos locales “se han bajado de la actual contienda electoral por miedo al crimen organizado, obligados por sus partidos o por motivos personales” no son especificados, dice el reporte.

Las entidades donde más sustitución de candidatos ha ocurrido son Oaxaca, con 306 abandonos, el Estado de México, donde 225 aspirantes han solicitado la anulación de su registro, y Chihuahua con otros 80 retiros.

“El clima de inseguridad ha obligado a por lo menos 72 de ellos a renunciar a sus derechos políticos” partidistas, indica el reporte.

SIN PRECEDENTES

Los dos principales favoritos a ganar la presidencia, Andrés Manuel López Obrador (AMLO, izquierda), y el centrista Ricardo Anaya, han condenado la ola de violencia.

AMLO, como llaman al favorito sus seguidores, dijo el 9 de mayo en un foro sobre impunidad que si gana los comicios estaría a implementar un mecanismo internacional, con expertos de Naciones Unidas y del sistema interamericano.

“En vez de poner un obstáculo a esos expertos, daría todas las facilidades a las comisiones internacionales”, se comprometió.

Al mismo tiempo criticó a sus adversarios, quienes “piensan que todo se resuelve con el uso de la fuerza, medidas coercitivas, leyes más severas, cárceles, amenazas de mano dura”.

Por su parte, el director de estrategia de Anaya, el excanciller Jorge Castañeda, dijo a Sputnik que “es lamentable y reprobable la violencia en las campañas, pero es parte de un fenómeno más alto, que no es la violencia electoral de siempre”.

El autor de dos libros sobre el fracaso de la guerra contra el narco, añadió que “sería sorprendente que no hubiera violencia, cuando México vive la peor ola de asesinatos en la historia moderna”.

Por su parte, Anaya dio la bienvenida a una misión de misión de observadores electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), encabezada por el expresidente de República Dominicana, Leonel Fernández.

“Nos parece conveniente esa misión, a partir de la violencia ocurrida en el proceso, por un lado, y por otro lado, del uso faccioso e ilegal de las instituciones para incidir en el proceso electoral”, dijo el candidato.

Por su parte la Comisión Interamericana de Derechos Humanos denunció el 10 de mayo que, entre septiembre y abril pasados “se han registrado altos niveles de violencia en contra de personas que ocupan y ocuparon cargos políticos, precandidatos, y candidatos, particularmente a nivel local, de distintas filiaciones”.

Las elecciones presidenciales, legislativas, estatales y municipales se celebrarán el próximo 1 de julio.

Confirmado.net / Sputnik

Etiquetas : ASESINATOSMEXICOVIOLENCIA