Un estudio que correlaciona edad y espíritu empresarial ha tumbado el mito del veinteañero con éxito. En realidad, la edad media del emprendedor que contrata a, al menos, un empleado en Estados Unidos es de 42 años.

“Si no supieras nada más y tienes dos ideas idénticas, una propuesta por una persona muy joven, y otra por una persona de mediana edad, y eso es lo único que tienes que hacer, harías bien –si esperas el éxito– apostar por una persona de mediana edad”, concluye Pierre Azoulay, profesor de la escuela de negocios MIT Sloan.

Para conocer la correlación entre la edad y el espíritu empresarial, Azoulay y su alumno Daniel Kim acudieron a los datos administrativos de la Base de datos de negocios longitudinales de la Oficina del Censo de Estados Unidos y los datos de los propietarios de empresas de la Lista K-1 del Servicio de Impuestos Internos.

El equipo analizó datos sobre los 2,7 millones de personas que fundaron negocios entre 2007-2014 y contrató al menos a un empleado. Junto con la edad promedio de los emprendedores, también aprendieron que las nuevas empresas con mayor crecimiento tenían una edad promedio de fundador de 45 años.

Los investigadores descompusieron los datos en empleos de alta tecnología, firmas respaldadas por VC y firmas de patentes. En todo Estados Unidos, las edades promedio del fundador fueron 43, 42 y 45, respectivamente, para esas divisiones.

El equipo analizó ediciones y nuevas empresas en áreas como California, Nueva York, Massachusetts y específicamente Silicon Valley. Lo más cerca que llegó a ser “joven” cualquier fundador fue en empresas respaldadas por capital riesgo, donde la edad promedio era de 39 años en Nueva York.

Del mismo modo, la edad media de fundador de uno de los sectores tecnológicos “más jóvenes” –en este caso los operadores de telecomunicaciones inalámbricas– tenía 39 años.

Kim y Azoulay también descubrieron que los empresarios tenían un 125% más de éxito si anteriormente estaban empleados en un sector en particular en el que están comenzando un negocio.

Si bien eso podría ser una sorpresa, al menos para los veinteañeros que buscan comenzar empresas y los capitalistas de riesgo que buscan financiarlos, Kim asegura a los economistas que esa idea no debería ser demasiado exagerada.

“En teoría, sabemos que con la edad se acumulan muchos beneficios –dice Kim–. Por ejemplo, obtienes mucho capital humano de la experiencia, también obtienes más recursos financieros a medida que envejeces, así como conexiones sociales, todo lo cual probablemente aumentará tus probabilidades de éxito como emprendedor”.

Confirmado.net / EUROPA PRESS

Etiquetas : ADULTOSEMPRENDENDORESÉXITOJÓVENES