Han sido seis décadas con la impronta de los Castro en Cuba. Desde que Fidel declarara la victoria de la revolución en 1959 hasta que su hermano pase el testigo de la jefatura de Estado, el nombre de la isla ha estado ligado al de estos dos hijos de un gallego y una cubana.

El mayor se encargó de poner fin a la dictadura de Fulgencio Batista e instaurar otra dando a la población un acceso universal a la sanidad y la educación. La caída del bloque soviético, su principal valedor, puso en dificultades al país cuya economía hoy es todavía un tercio inferior de lo que lo era en 1985.

Cuando en 2008 el testigo pasó oficialmente al siguiente de la dinastía, Raúl sorprendió a propios y extraños con una política más aperturista de lo esperado. El deshielo con Estados Unidos durante la era Obama, enfriado ahora por Donald Trump, ha sido su mayor logro exterior.

Confirmado.net / Euronews