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La Catedral de Quito estuvo llena. Centenas de personas llegaron hasta la iglesia para rendir tributo al fotógrafo Paúl Rivas, al periodista Javier Segarra y al conductor Efraín Segarra, del equipo periodístico de EL COMERCIO y a los cuatro militares que fueron asesinados en la frontera norte.

“Estoy seguro de que Dios les dará un eterno descanso a quienes entregaron la vida por su deber”, empezó diciendo monseñor Fausto Trávez, arzobispo de Quito, quién presidió la ceremonia religiosa.

A la eucaristía asistieron los familiares de los fallecidos, sus amigos, conocidos y gente que de una manera u otra quería demostrar su pesar por lo sucedido en la zona limítrofe con Colombia. Escenas tristes, condolencias y plegarias se elevaron para pedir por el descanso de quienes fueron asesinados por un grupo disidente de las FARC.

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Etiquetas : asesinato periodistasEcuador