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Cuernos, colmillos, y pelaje de varios animales adornan las siniestras caretas en la afamada “Diablada Pillareña”, que se celebra del 1 al 6 de enero en la ciudad de Santiago de Píllaro, ubicada a 40 minutos de la ciudad de Ambato, provincia de Tungurahua, centro andino de Ecuador.

Este pujante cantón revive anualmente su ancestral tradición, la cual convocó este año a cerca de 40 mil turistas, entre nacionales y extranjeros, quienes disfrutaron de los coloridos trajes, del baile y de las impresionantes máscaras.

César Paladines, uno de los líderes del barrio Rocafuerte, afirmó que cualquier persona puede disfrazarse de diablo, guaricha o capariche, personajes principales de esta fiesta. Él es el encargado de guiar y bailar, por segundo año, a los miembros  de su sector en la Diablada. “Hemos repasado por un mes el baile con los chicos”, comentó.

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Al son de la música popular los danzantes recorren las calles del cantón Píllaro, en la provincia de Tungurahua. Foto: Micaela Ayala/Andes

El rojo es el color predominante de los atuendos de quienes desfilan e inundan de alegría las céntricas calles de la ciudad. Los trajes además incluyen flequillos, puños, guaraguas y demás adornos, en tonalidades negras, amarillas, verdes, lilas, marrones y azules.

Sin embargo, las enormes e intimidantes máscaras de la fiesta ponen el toque distintivo. Para muchos este elemento es la esencia de la Diablada, pues personifica el sentido pagano, rebelde y contestatario.

Uno de ellos es Patricio Jácome, pillareño de 40 años, quien es dueño de un taller artesanal donde se confecciona las máscaras. Para él, es un privilegio colaborar e impulsar una de las celebraciones más multitudinarias de Tungurahua y de la región.

“La elaboración de las caretas es un verdadero arte, pues esta actividad conjuga la escultura y la pintura; paciencia, prolijidad y una gran imaginación”, dijo.

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La habilidad de los artesanos pillareños se demuestra en cada careta exhibida en la festividad. Foto: Micaela Ayala/Andes

Explicó que entre dos a siete meses se demora en ensamblar una careta, dependiendo de la complejidad del diseño, la cantidad de cuernos y del tamaño.

Cada careta está valorada entre 30  y 700 dólares; su base está compuesta por gran cantidad de papel, yeso, cartón y engrudo, y son expuestas durante casi todo el año en la mayoría de talleres de la localidad.

País con identidad
El ministro de Turismo, Enrique Ponce de León, quien estuvo presente en el evento, afirmó que esta tradición muestra al turista lo que es el Ecuador. “Somos un país con identidad, un país donde se funda la cultura, las tradiciones. La Diablada de Píllaro nos permite vivir una experiencia inolvidable que enamora a quien la ve, y le permite llevarse una hermosa experiencia en el alma”, afirmó.

De su parte el alcalde la ciudad, Patricio Sarabia, señaló que esta tradición data de unos 150 años atrás, y representa la rebeldía de los indígenas al colonialismo español. ”Los indígenas realizaban una ceremonia especial como protesta a la imposición de los opresores pues consideraban que esto era acto del demonio, es decir, que tomaban la personificación del diablo para rebelarse al yugo español”, destacó.

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Las bandas de pueblo dan el toque musical tradicional a la festividad en Píllaro. Foto: Micaela Ayala/Andes

Pero hay otra leyenda que recoge un episodio curioso de la comunidad. Según Xiomara Naura, nativa del lugar, “los hombres de Tunguipamba y Carlos Espinel (barrios periféricos de Píllaro) se cruzaban de un sector a otro para cortejar a las jóvenes mujeres de sus vecinos, lo que generaba celos entre los propios. Por ello, algunos se disfrazaban con caretas de diablos para ahuyentar a los intrusos.

La creencia popular cuenta, además, que quienes se visten de diablos en Píllaro tienen que hacerlo durante siete años consecutivos, porque caso contrario pueden ocurrirle “cosas extrañas”.

La Diablada Pillareña fue reconocida como Patrimonio Cultural Intangible del Ecuador en enero del 2009.

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Miles de turistas llegan cada año en esta época a esta localidad de la serranía ecuatoriana para admirar esta expresión de cultura. Foto: Micaela Ayala/Andes 

Confirmado.net / Agencia Andes

Etiquetas : EcuadorLA DIABLADA DE PÍLLAROTUNGURAHUA