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El exceso de peso corporal no siempre está relacionado con el tipo de comida que una persona consume. Existen ciertos hábitos que engordan y que, en muchos casos, no tienen que ver con la alimentación. Incluso, muchas personas pueden llevar una dieta con alimentos “sanos” y subir de peso sin explicación. Pensando en este problema, Pasteurizadora Quito, a través de su asesora nutricional Francisca Cifuentes, identificó y recopiló los 10 hábitos más comunes que engordan.

“Es importante tomar en cuenta estas prácticas para evitar esos kilos extras, que todos ansiamos perder, no sólo por una cuestión estética, sino también por salud y calidad de vida, ya que existe una gran cantidad de enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad”, señaló la experta de Pasteurizadora Quito.

¿Cuáles son estos 10 malos hábitos? 

  1. No desayunar: Las personas que no desayunan padecen más probabilidades de engordar en un 75% más de las que sí lo hacen. El cuerpo necesita desayuno para arrancar el día y prender el metabolismo. Si el cuerpo no tiene alimentos, el metabolismo se vuelve lento y el cuerpo absorbe el 100% de lo consumido anteriormente.
  2. Evitar el consumo de lácteos: Los lácteos deben ser incluidos en la dieta diaria por su cantidad de calcio y las vitaminas que aporta al cuerpo, lo cual genera saciedad en el organismo y evita los atracones. Además, son fuente de proteína, ayudan a acelerar el metabolismo y permiten que las funciones del organismo mantengan al músculo del cuerpo. Existen varias alternativas en el mercado: leche entera, deslactosada, semi y descremada según las necesidades de cada persona.
  3. Consumo excesivo de carbohidratos simples: Azúcares, embutidos o grasas saturadas son algunos de los alimentos que se convierten en grasa y que se almacena en el organismo; sin embargo, es importante tomar en cuenta que hay alimentos que por sí solos no engordan, lo que sí engorda es su preparación. Por ello, se deben consumir alimentos que al metabolizarse no se convierten en grasa de almacenamiento como: frutos secos, aguacates, aceite de oliva, entre otros.
  4. Comer dulces todos los días: Poseen una gran cantidad de calorías. Lo más recomendable es sustituirlos con alternativas con menor cantidad de calorías como chocolate negro puro. Este chocolate acelera el metabolismo, además es antioxidante, ayuda al cuerpo a producir serotonina, que es la hormona de la felicidad. Mientras que los otros tipos de chocolates son a base de manteca de cacao, grasa saturada que se almacena en el cuerpo.
  5. Ingerir bebidas azucaradas mientras se come: Los jugos naturales, artificiales o gaseosas sí engordan si se los consume mientras se almuerza o cena. Su alto contenido en azúcar y el hecho de que son carbonatadas cambian el PH de nuestro organismo; mientras que las bebidas con sustitutos del azúcar suelen producir en ciertos pacientes mayor ansiedad. Lo más recomendable es acompañar la comida solo con agua, para que el organismo procese de mejor manera los carbohidratos, proteínas y grasas, sin que el azúcar sea absorbida en primer orden.
  6. No tener horarios de comida: Tener un horario fijo para cada comida ayuda a mantener mejor el peso, ya que evita tener demasiada hambre y consumir en un sólo momento más alimento y de manera más rápida. Además, mantener horarios correctos de comidas ayuda a mantener el metabolismo en perfecto estado y activo al cien por ciento. También es importante no saltarse los horarios de las comidas, ya que esto trae consigo trastornos como el aumento de la acumulación de grasa en el organismo y con ello el sobrepeso.
  7. Freír los alimentos: Un alimento frito conlleva una digestión más pesada. El consumo de alimentos fritos en aceite está relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovascular o muerte prematura. Los recomendable es consumir alimentos preparados a la plancha, horno o vapor.
  8. Comer frente al televisor: Ver la televisión inhibe la sensación de saciedad, ya que el cerebro está enfocado en otras cosas, lo que produce que una persona coma más sin darse cuenta. Además, estar frente del televisor es sinónimo de comer aperitivos o snacks, la mayoría de ellos con un alto contenido de grasas, llevando los alimentos a la boca de manera mecánica, lo que provoca sobrepeso, dolor de estómago y hasta “atracones”.
  9. No proporcionar bien las comidas: La combinación ideal de un plato de comida es dividirlo en cuatro porciones. Los recomendable es: ¼ de proteína (tamaño palma de la mano), 1 taza de arroz o papa o yuca / camote /granos, 2 tazas de verduras o vegetales, entre estos el aguacate y aderezado con aceite de oliva. Lo recomendable es: 55 % de carbohidrato, 20% de proteína, 25% de grasas sanas.
  10. Sedentarismo: La falta de actividad física contribuye al peso y es perjudicial para la salud. Llevar una vida sedentaria es uno de los mayores causantes de obesidad en el mundo. Cuanto más nos movamos, mayor gasto calórico tendremos y acumularemos menos grasa.

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