En el ataque murieron dos soldados estadounidenses. Stoltenberg subrayó la importancia de la continuidad de la misión aliada.

«Este ataque cobarde y brutal no va a disuadirnos de proseguir nuestra misión, que consiste en ayudar a las fuerzas de seguridad afganas y estabilizar su país, y hacer todo para que este no se convierta nunca más en un santuario para el terrorismo internacional», afirmó Stoltenberg este jueves (3.08.2017) en un comunicado.

Stoltenberg condenó «fuertemente» el ataque, y presentó sus «sinceras condolencias a las familias y personas cercanas a las víctimas», así como sus «deseos de pronta recuperación a los heridos».

Lea más dw.com

Confirmado.net