Con carteles en mano,  pitos y el cierre  momentáneo del ingreso a Carapungo,  un grupo de taxistas informales  exigió  al Municipio de Quito la legalización de sus vehículos.

Los conductores, que se concentraron frente a una pizzería del lugar,   pidieron  que el Cabildo les deje trabajar, porque aseguran que desde hace algunas semanas se hacen operativos para llevarse detenidas sus unidades. Ellos dicen trabajar en este sector desde hace 10 años.

“Aunque no llevemos pasajeros igual nos están deteniendo de forma ilegal y eso implica para nosotros cancelemos una multa de 2 salarios básicos, más el costo de la wincha y otros trámites por lo que perdemos alrededor de $1.000”, contó Andrés Benítez, propietario de un taxi informal.

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Según Benítez, en el sector laboran alrededor de 300 unidades que prestan el servicio hasta la Av. Naciones Unidas llevando 4 pasajeros. Cada uno paga $1.

Los transportistas dialogaron con Raúl Cárdenas, coordinador de la Agencia Metropolitana de Tránsito en el sector de Calderón. El funcionario  explicó que quienes hacen los operativos son un grupo específico de control de transporte informal en el que él nadie tiene que ver. Indicó también que la regularización de este tipo de transporte es facultad de la Secretaría de Movilidad.

Tras un breve diálogo los cerca de 30 conductores que interrumpieron el paso en el sector acordaron con Cárdenas que él sea el enlace para conseguir una cita con Darío Tapia, secretario de movilidad del municipio, para exponerle la situación actual de estos trabajadores.

Además la Policía Nacional que acudió al lugar, explicó a los manifestantes que si bien tienen derecho a protestar, no pueden cerrar vías porque es una infracción que está penada por la ley.

La entrada a la zona estuvo cerrada en ambos sentidos, pero pasadas las 10:00 se abrió la vía y el tráfico se normalizó en el lugar.

Confirmado.net/Telégrafo/Foto 

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