El Telégrafo: Ecuador es el segundo país más “desendeudado”

    De acuerdo con un estudio de la escuela de negocios española EAE Business School, Ecuador presentó una reducción en la última década del 65% de su tasa de deuda pública respecto al Producto Interno Bruto (PIB), y resultó así el segundo país con mayor nivel de desendeudamiento del mundo. Con Argentina a la cabeza, la región tiene menor deuda que Europa.

    El Strategic Research Center de EAE Business School presentó el estudio “La deuda pública 2013”, que analiza la situación de la deuda pública tanto en España y sus autonomías como en la Unión Europea y el resto del mundo. Además realizó la previsión de los niveles de deuda pública que se tendrá en los próximos cinco años.

    El análisis muestra que Japón, EE.UU., Canadá, India y Brasil son los países con mayor deuda pública, con cifras sobre PIB del 237%, 107%, 88%, 68% y 64% respectivamente. El lado opuesto lo ocupan Chile, Ecuador, Perú, China y Australia, con tasas de deuda del 11%, 19%, 20%, 22% y 27%, respectivamente.

    Asimismo, el análisis proyectó que al ritmo que crece y se desendeuda Ecuador, en cinco años, la relación deuda/PBI será del 20,79%.

    Japón, EE.UU., Venezuela, Canadá e India serán los países de fuera de la UE que presenten mayor porcentaje de deuda pública sobre su PIB, con unas tasas del 250%, 114%, 80%, 78% y 64%. El lado opuesto lo ocuparán China, Chile, Perú, Ecuador y Australia, con tasas muy inferiores (10%, 13%, 16%, 21% y 21% respectivamente).

    “Los países industrializados seguirán observando importantes crecimientos en el volumen de su deuda pública, y durante los próximos años se podrá observar cómo seguirán siendo los países con los mayores ratios de deuda pública respecto al PIB”, dijo Juan Aitor Lago, director de Strategic Research Center de EAE Business School.

    El economista argentino Arnaldo Bocco destacó que “con la decisión de la región de seguir un camino de desendeudamiento, y especialmente en casos como Argentina que se niega a tomar deuda, a los países centrales se les acabó el negocio”.

    Bocco precisó que “los países centrales están desesperados porque perdieron su estrategia de colocar deuda en los emergentes para quedarse con el excedente financiero que le significaban el cobro de tasas exorbitantes, sobrecostos y comisiones”.

    Destacó que “la no dependencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) ni de los mercados de capitales apalancó las posibilidades domésticas de tener políticas soberanas”.

    “Ni la Asignación Universal por Hijo (AUH) ni otras medidas sociales de los países de la región hubieran sido posible con el Fondo como veedor de las economías”, aseguró Bocco. En 2011, Moody’s Investors Service mejoró la calificación de la deuda pública de Ecuador a Caa2 -la calificación más baja en su escala- a partir de Caa3. La agencia citó que hay mejores expectativas de que el gobierno del presidente Rafael Correa será capaz de atraer fondos externos para el financiamiento de su déficit fiscal y la mejora de las perspectivas de la producción de crudo, después de la firma de nuevos contratos petroleros con compañías extranjeras.

    Deuda externa

    Luis Rosero, experto económico, manifestó que la deuda externa se redujo por la renegociación que hizo el Ecuador cuando recompró deuda en una negociación parecida a la que hizo Argentina. “La renegociación permitió que un bono que estaba a $100 lo compraran a $30, y eso implicó una reducción significativa del valor de la deuda de esos bonos de ese entonces”, dijo.

    Recalcó que “el Gobierno ha estado reduciendo un poco sus necesidades de financiamiento en términos de priorizar los proyectos que se financian por parte del sector público”.

    Ya no se depende de los criterios de los mercados ni del FMI

    El economista Aldo Ferrer indicó que hubo una mejora de la posición financiera de la región, ya que se recuperaron los equilibrios fundamentales con los pagos internacionales, la acumulación de reservas que permitieron el desendeudamiento, y fortaleciendo la autonomía de las políticas económicas, que ya no dependen de los criterios de los mercados ni del FMI.

    “Este proceso fue ayudado en parte por las políticas de los países, y también por la mejora de los precios internacionales de las exportaciones latinoamericanas, cuyos resultantes han ido a parar a las reservas de bancos centrales”, remarcó Ferrer.

    Ferrer puntualizó que esto plantea una situación muy distinta a la que existe en los países vulnerables de Europa.

     

    El Telégrafo / Confirmado.net

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