El Comercio: Con una carabina se dio caza al cóndor

     

    La cacería y muerte de un cóndor en Azuay, difundida el fin de semana, es el segundo caso que se registra en un año y cuatro meses en el Austro. El caso anterior fue en diciembre del 2011, en Cañar.

    El supuesto autor, identificado por la Fiscalía, está prófugo. Ayer, un grupo de campesinos de las parroquias cuencanas de Tarqui y Victoria del Portete proporcionó información detallada sobres los hechos.

    El dirigente Lautaro Campusano contó, a través de una emisora local, que este hecho ocurrió el pasado martes. Ese día, por lo menos 35 comuneros de Gualay participaban de la minga de limpieza de un canal de riego en la zona de Tres Lagunas. Ocho campesinos se dirigieron a una zona alta para arreglar unos tubos de encauzamiento.

    A las 16:00 de ese día, cuando regresaron a Gualay, uno de ellos mostró al resto de mingueros las siete fotografías tomadas con un celular. Campusano conoció por uno de ellos que el animal había sido matado por Damián N., de la comunidad El Durazno, y les prestó para fotografiarse.

    Los testigos se encontraron con el supuesto autor y su esposa, mientras avanzaban por unos peñascos. Ellos llevaban el animal en un costal y en principio dijeron que habían cazado un venado. Pero ante la insistencia de los vecinos mostraron el cóndor hembra juvenil.

    Otro testigo contó que se usó una carabina de largo alcance, mientras el ave surcaba el cielo por la laguna de Chuacocha. Es una zona ubicada a 4 000 metros sobre el nivel del mar, donde nace el río Irquis, sector de Quimsacocha.

    El cóndor puede volar a más de 7 000 metros de altitud para aprovechar las corrientes de aire cálido y planear durante horas sin mover las alas. Se estima que en el país existen unos 50 ejemplares, de los cuales 10 viven en el sur del país. La bala que mató al cóndor impactó en la cabeza del animal, que se precipitó al suelo, contó Campusano.

    Frente al ave, los campesinos aprovecharon para fotografiarse. Esas imágenes, publicadas el sábado en las redes sociales, generaron críticas generales. El director del Ministerio del Ambiente en Azuay, Esteban Torracchi, puso la denuncia en la Fiscalía contra el supuesto autor, cómplices y encubridores.

    Ayer, técnicos del Ministerio estuvieron en la zona buscando pruebas y testimonios que aportaran a la investigación e identificar al responsable. También se buscaba al ave para cumplir algunas diligencias.

    No es el único caso en el Austro En diciembre del 2011, el Ministerio del Ambiente puso una denuncia contra Sergio S. por la captura y muerte de un cóndor en la comunidad indígena de Puruvín, en el cantón Cañar. Ese caso fue denunciado por un cañarense, quien dijo que el ave fue llevada escondida por tres indígenas a una talabartería ubicada en el centro de Cañar.

    Los técnicos se incautaron del cóndor en ese lugar y la autopsia determinó que murió por envenenamiento. En la cosmovisión indígena, un cóndor disecado y ubicado en la casa atrae energías positivas, dijo en ese entonces Pablo Guaña, investigador cultural de Cayambe.

    El plumaje y los huesos son usados para adornar artesanías o hacer instrumentos musicales. Según Juan Crespo, fiscal de Cañar, quien conoció el caso, hay orden de prisión contra una persona que está prófuga y por eso no se avanzó en el auto de llamamiento a juicio.

    Explicó que en la hacienda del acusado se encontraron muestras de la carroña con veneno. Crespo dijo que el Código Penal fija una pena de dos a cuatro años de prisión a quien capture, recolecte, extraiga o comercialice especies en flora y fauna que estén en peligro de extinción.

    El cóndor está dentro del ‘Libro Rojo de las Aves’, como especie en crítico peligro de desaparecer. Otros detalles En Cañar, el Ministerio del Ambiente ha realizado varios talleres dirigidos a explicar a los campesinos la importancia del cóndor en el país y por qué es urgente respetar su vida.

    El cóndor muerto en Cañar fue recuperado por el Ministerio del Ambiente y permaneció un tiempo en poder de la Policía Judicial. Pero por su estado de descomposición fue traspasado al Municipio del cantón y tras ser embalsamado reposa en el Museo Municipal.

    Los campesinos  de las comunidades de Victoria del Portete cuentan que por esta zona sur surcaban tres cóndores. Pero de acuerdo con los registros, en Azuay quedarían menos de 10 cóndores.

     

    El Comercio / Confirmado.net

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